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La presidenta Chivite defiende al consejero de Salud ante las críticas de UPN y PP por la gestión sanitaria

Esparza y García acusaron al titular de Sanidad de haber generado un conflicto "enorme" con los profesionales médicos y de ser incapaz de mejorar los datos del

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  • Chivite, en una intervención en el Parlamento

La presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, salió ayer en defensa del consejero de Salud, Santos Domínguez, en el pleno del Parlamento foral, donde respondió a dos preguntas de máxima actualidad planteadas por los portavoces de UPN y del Partido Popular, Javier Esparza y Javier García, respectivamente, que le exigieron responsabilidades políticas por la situación del sistema sanitario navarro.

Esparza acusa al consejero de "prender fuego" a la sanidad navarra

El portavoz de Unión del Pueblo Navarro, Javier Esparza, formuló la pregunta más contundente de la sesión y pidió a la presidenta que respondiera con un simple sí o no si el consejero Domínguez contaba con su confianza. Esparza afirmó que el titular de Sanidad había perdido ya la confianza de los profesionales sanitarios, la de los socios del gobierno y la del propio Partido Socialista de Navarra.

El parlamentario de UPN describió la situación del sistema sanitario navarro como un "incendio" que el propio consejero habría provocado. "Ha generado un conflicto tremendamente enorme. Es evidente que la situación lo ha superado ya a este consejero", afirmó Esparza, quien calificó a Domínguez de "pirómano sanitario" y aseguró que ha logrado unir a toda la profesión médica en su contra.

Esparza enumeró varios episodios concretos que, a su juicio, ilustran el deterioro de la relación entre la consejería y los profesionales: la amenaza de intervenir el servicio de traumatología, la filtración de una auditoría que los médicos consideraron "sesgada y malintencionada", la dimisión del jefe del servicio de Traumatología, o las declaraciones en las que el consejero habría responsabilizado a los directores de los centros de salud de las colas registradas en sus consultas. El portavoz de UPN recordó además que el Sindicato Médico ha llegado a pedir una disculpa pública al consejero y que se retracte de lo que consideran "difamaciones".

En cuanto a los datos objetivos, Esparza señaló que Navarra ocupa el decimotercer puesto en el barómetro sanitario y es la segunda comunidad con mayor tiempo de espera de todo el país, con más de sesenta mil navarros pendientes de una primera consulta. "La sanidad navarra era la referencia que teníamos fuera de esta comunidad, era un ejemplo, era el buque insignia", lamentó, para concluir reclamando a Chivite que interviniera para "apagar el incendio".

García advierte de una crisis de confianza "sin precedentes en décadas"

Por su parte, el portavoz del PP, Javier García, centró su intervención en lo que definió como "la peor crisis de confianza que recordamos en décadas". García recordó que la propia Chivite, cuando era portavoz de la oposición, había exigido responsabilidades políticas inmediatas ante problemas sanitarios similares a los actuales, llegando incluso a hablar de "abandono de la sanidad pública". "El tiempo le ha acabado retratando", sostuvo el popular.

García también enumeró los problemas del sistema: listas de espera disparadas, profesionales saturados, dimisiones en servicios clave, atención primaria colapsada y personal sanitario que abandona la comunidad. "Navarra ha dejado de ser referencia en el ámbito sanitario para convertirse en todo lo contrario, un ejemplo de deterioro", afirmó. El portavoz popular zanjó su intervención señalando que "la pregunta ya no es si el señor Domínguez va a dimitir o no; la pregunta es si usted está dispuesta a asumir responsabilidades".

Chivite reivindica el diálogo y reprocha el pasado a la oposición

La presidenta rechazó las críticas de ambos portavoces y no respondió directamente a la pregunta de Esparza sobre la confianza en el consejero. Chivite defendió que Domínguez tiene "la responsabilidad, la competencia y la encomienda" de llevar adelante las políticas sanitarias del acuerdo de gobierno, y subrayó que el camino para mejorar el sistema pasa por el diálogo con los profesionales, con un calendario de reuniones ya en marcha desde la gerencia del Servicio Navarro de Salud.

La presidenta apeló además a factores estructurales para explicar las dificultades del sistema, como la escasez de profesionales sanitarios —que afecta a toda España—, el envejecimiento de la población y una demanda creciente y más compleja. Anunció también la próxima llegada al parlamento de una ley de salud con un "mapa transformador" para modernizar el sistema.

Chivite no eludió el cuerpo a cuerpo con la oposición. A Esparza le recordó que UPN, cuando gobernaba, despidió a cientos de profesionales sanitarios en 2011 mientras estos se manifestaban en las calles. Al PP, le espetó que "nunca será ejemplo de nada para este gobierno" en materia de servicios públicos y que su única propuesta es "recortar y privatizar". Sobre las acusaciones de corrupción lanzadas por García, Chivite las rechazó de plano y preguntó públicamente qué consejero o alto cargo del Gobierno de Navarra está acusado de corrupción. Respecto a su continuidad al frente del ejecutivo, la presidenta fue tajante: "Estaré aquí hasta que los navarros y navarras decidan, no hasta que usted lo quiera o lo desee".

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