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Chivite se queda en Navarra por los incendios y manda al Comité Federal del PSOE un mensaje de resistencia

La presidenta navarra advierte de decisiones judiciales "que habrían sido impensables en cualquier otro momento de nuestra democracia" y llama a no rendirse

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María Chivite no viajó este sábado a Madrid para participar en el Comité Federal del PSOE. La presidenta de Navarra y secretaria general del PSN decidió quedarse en la comunidad foral para seguir de cerca la evolución de los incendios que afectan a distintos puntos del territorio, y delegó en la secretaria de organización del PSN, Esther Iso, la tarea de trasladar su posición en un cónclave interno que se celebra en un momento de fuerte presión judicial y política sobre el partido.

Su mensaje, aun enviado a distancia, fue contundente: más política, más resistencia y tolerancia cero con la corrupción.

"Decisiones que habrían sido impensables en cualquier otro momento"


Chivite defendió con firmeza que ningún partido cree más en el Estado de Derecho que el PSOE, pero advirtió que esa convicción no impide señalar lo que, a su juicio, no funciona en el poder judicial. La presidenta navarra denunció la existencia de resoluciones que "degradan derechos procesales" o realizan "verdaderas piruetas" para sostener determinadas acusaciones, y afirmó ver "con estupor decisiones judiciales que habrían sido impensables en cualquier otro momento de nuestra democracia".

En ese marco, alertó sobre lo que describió como una "progresiva judicialización de la política" que estrecha el margen de actuación de los parlamentos y reduce la capacidad transformadora de la acción política. "Hemos permitido que cuestiones que deberían resolverse en los parlamentos acaben resolviéndose en los tribunales", señaló.

Corrupción: "Que paguen por lo que hayan hecho"

Sin eludir los casos de corrupción que afectan al partido, Chivite fue directa: quienes hayan cometido delitos "están desfilando por los juzgados, que es exactamente donde tienen que estar". Reclamó tolerancia cero con la corrupción y transparencia absoluta, y reivindicó la honestidad de la inmensa mayoría de la organización, aunque reconoció haber "confiado en personas que quisieron aprovecharse" del partido.

Un llamamiento a no rendirse

La parte más política del mensaje fue también la más combativa. Chivite apeló a la militancia para que no permita que "el cansancio nos paralice ni que la frustración nos haga retroceder", y recordó que el mandato recibido de los votantes no incluye la rendición. "Nadie nos votó para rendirnos", afirmó, antes de concluir con una apelación a la historia del partido: "La historia del PSOE nunca ha sido una historia cómoda. Es una historia de dificultades superadas, de obstáculos derribados y de zancadillas esquivadas."

La presidenta destacó además los que considera logros del Gobierno de España —récord de empleo, atracción de inversiones y avance en derechos sociales— como argumentos para que el partido "se sienta orgulloso de su trabajo", tanto al frente del Ejecutivo central como en comunidades como Navarra.

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