Piscinas de sal: la última tendencia de las mejores instalaciones

No son pocas las personas que, después de la intensidad del calor de verano y sus rutinas en las piscinas tradicionales con cloro sufren problemas de piel y necesitan de la ayuda de profesionales y dermatólogos para volver a equilibrar la epidermis. 

El cloro, el principal método de desinfección residual que puede causar irritación de la piel y otros problemas a los nadadores. Y lo que parece claro es que la temporada de piscina cada vez es más larga con deportistas que siguen practicando la natación en piscinas públicas, clubes de natación y en establecimientos hoteleros que cuentan con instalaciones cubiertas.

En los últimos años ha surgido una nueva tendencia en el mundo de las piscinas: el uso de cloradores salinos. 

Actualmente, este tipo de recintos están ganando terreno en las nuevas construcciones y planificaciones a las tradicionales piscinas. “Hasta hace nada, eran contadas las instalaciones que se hacían. Ahora mismo, más del 25% de los vasos son salinos y, cada año, va creciendo ese porcentaje. La previsión es que, para 2030, superen con creces las de cloro” explican los expertos.

La innovación: de sal a cloro

Las piscinas de sal son una innovación relativamente nueva en el mundo de las piscinas aunque llevan ya años funcionando. 

A diferencia de las piscinas tradicionales con cloro, que utilizan productos químicos agresivos para mantener el agua limpia, las piscinas de sal utilizan un clorador salino para convertir la sal en cloro gaseoso que es algo natural e inocuo para el ser humano. 

Este proceso es más suave para la piel y los ojos y también tiene el beneficio adicional de ser más respetuoso con el medio ambiente. 

Estas instalaciones funcionan haciendo pasar agua a través de una celda de sal, que convierte la sal en cloro. Luego, el cloro limpia el agua y mata las bacterias y otros organismos nocivos. 

Principales ventajas de estas piscinas salinas

Una de las principales ventajas es que reduce la irritación de la piel y los ojos. “Las piscinas tradicionales con cloro pueden causar enrojecimiento, picazón y otros problemas cutáneos en los nadadores, especialmente aquellos con piel sensible. Las piscinas de sal, por otro lado, son mucho más suaves y es menos probable que causen irritación. Además son más respetuosas con el medioambiente” explican desde Aguatec. 

Muchos hoteles y complejos turísticos, así como clubes privados, están incorporando este tipo de recintos en sus servicios para atraer huéspedes ya que se consideran una característica de lujo que puede mejorar la experiencia general de los usuarios.

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