La Asociación de Consumidores de Navarra Irache ha alertado sobre la proliferación de ofertas de obras de eficiencia energética en viviendas que se presentan como gratuitas o a un coste simbólico, una práctica que está generando dudas entre numerosos consumidores navarros.
Según explica la entidad, varias personas han acudido recientemente a solicitar asesoramiento tras recibir propuestas de empresas que plantean realizar reformas a cambio de la cesión de los llamados Certificados de Ahorro Energético (CAE). Aunque este sistema es completamente legal, Irache advierte de que resulta “difícil” que el valor de estos certificados llegue a cubrir el coste total de las actuaciones, por lo que recomienda analizar con detalle las condiciones antes de firmar cualquier contrato.
Los CAE forman parte de un mecanismo aprobado por el Gobierno hace tres años que permite monetizar el ahorro energético generado tras una reforma. Cada certificado equivale a un kilovatio hora (kWh) de ahorro, y su precio —que en 2025 se situó entre 115 y 140 euros por megavatio hora— depende de lo que estén dispuestas a pagar las compañías energéticas, obligadas a cumplir objetivos anuales de eficiencia.
Entre las actuaciones que pueden generar estos certificados figuran la mejora del aislamiento térmico, el cambio de ventanas, la instalación de sistemas de climatización más eficientes o la sustitución de calderas por bombas de calor. Sin embargo, la asociación advierte de que no todas las intervenciones generan el mismo nivel de ahorro, especialmente en viviendas unifamiliares o actuaciones de pequeño alcance.
Irache pone el foco en posibles prácticas irregulares, como la sobreestimación del ahorro energético por parte de algunas empresas para aumentar el valor de los certificados. Si finalmente los ahorros reales son menores, los CAE concedidos también lo serán, lo que puede traducirse en un perjuicio económico para el consumidor si este ha adelantado dinero bajo la promesa de recuperarlo posteriormente.
Por ello, la entidad insiste en la importancia de que el contrato recoja de forma clara y detallada las obras a realizar, los materiales, los plazos y, especialmente, que el pago se limite exclusivamente a la cesión de los certificados generados. De este modo, cualquier desviación en el valor de los CAE recaería sobre la empresa y no sobre el cliente.
Asimismo, Irache advierte de la “tentación” que suponen las ofertas de reformas gratuitas, que pueden llevar a aceptar intervenciones de escaso impacto energético. En este sentido, recuerda que existen ayudas públicas para este tipo de actuaciones, pero subraya que estas no están vinculadas a la cesión de los certificados, pese a que algunas ofertas puedan sugerir lo contrario.
Ante este escenario, la asociación recomienda a los consumidores informarse adecuadamente y desconfiar de propuestas que prometan coste cero sin una explicación clara de las condiciones, en un contexto en el que la eficiencia energética se ha convertido en un mercado en expansión, pero también en un terreno propicio para prácticas poco transparentes.




