La compraventa de viviendas heredadas representa una parte significativa del mercado inmobiliario en Madrid. Con una población envejecida y un parque de viviendas consolidado desde hace décadas, muchas transmisiones por herencia derivan en operaciones de venta, en su mayoría protagonizadas por herederos que no residen en el inmueble ni tienen intención de ocuparlo.
Este fenómeno, que combina factores demográficos, fiscales y urbanos, muestra un comportamiento desigual según los distritos de la capital. Algunos barrios concentran un volumen notable de transmisiones por herencia seguidas de venta inmediata, mientras otros presentan mayor retención de los inmuebles por parte de los herederos.
La herencia como motor del mercado residencial
Aunque no existe un censo público específico de ventas derivadas de herencias, varios indicadores permiten trazar una imagen clara:
Número de transmisiones por título de herencia (notariado y catastro).
Evolución de las compraventas en barrios con alta concentración de mayores de 65 años.
Tendencia al alza de consultas sobre liquidación de inmuebles heredados, especialmente tras la pandemia.
Según datos del Colegio de Registradores y estadísticas notariales, en torno al 15-20% las ventas en Madrid capital tienen su origen en una herencia, una proporción que se eleva en distritos con fuerte componente residencial y menor rotación habitual.
Distritos con mayor actividad por herencias vendidas
A partir de datos catastrales, estudios de mercado y estimaciones de operadores del sector, se identifican los siguientes distritos como los más activos en transmisiones por herencia que derivan en venta:
Ciudad Lineal
Zona de alta densidad y fuerte implantación de viviendas de los años 60 y 70.
Herencias frecuentes entre hermanos que heredan pisos de antiguos propietarios residentes de larga duración. Alto índice de ventas inmediatas.
Tetuán
Bajo porcentaje de vivienda nueva y notable presencia de inmuebles heredados. El alza de precios ha motivado una oleada de ventas en los últimos tres años, especialmente en barrios como Valdeacederas o Berruguete.
Carabanchel
Uno de los distritos con mayor volumen de viviendas heredadas en términos absolutos. A pesar de los precios más moderados, muchas propiedades están en manos de herederos no residentes.
Usera y Puente de Vallecas
Alta rotación y transmisiones frecuentes, aunque con menor volumen de operaciones registradas en comparación con la población total.
Chamartín y Retiro (segmento medio-alto)
Aunque menos frecuente en volumen, cada operación suele representar inmuebles de mayor valor. En muchos casos, los herederos optan por vender debido a la fiscalidad asociada y los costes de mantenimiento.
¿Por qué los herederos venden en lugar de mantener?
Los motivos más comunes por los que los herederos optan por la venta son:
No residir en la ciudad o disponer ya de otra vivienda.
Evitar conflictos entre varios titulares.
Costes asociados (IBI, comunidad, mantenimiento).
Voluntad de liquidar el patrimonio y convertirlo en liquidez.
Además, la presión fiscal y los trámites legales han llevado a que muchos herederos busquen cerrar el proceso cuanto antes, especialmente si la vivienda lleva tiempo vacía o requiere reforma.
“En muchos casos, se trata de hijos que viven fuera de Madrid y no quieren afrontar ni la reforma ni la gestión de una vivienda vacía. Vender rápido, con todos los papeles en regla, se ha convertido en la prioridad”, explican desde inmoversion, agencia especializada en operaciones inmobiliarias complejas en la capital
Previsión: ¿seguirán aumentando las ventas de viviendas heredadas?
Todo apunta a que sí. Entre los factores que sostienen esta tendencia están:
El envejecimiento de la población madrileña.
La consolidación del valor inmobiliario como activo transmisible.
La concentración de propiedades en distritos con escasa renovación generacional.
En paralelo, la transformación urbanística de zonas como el norte de Madrid (Chamartín, Las Tablas, Fuencarral) podría acelerar la salida al mercado de inmuebles heredados en barrios limítrofes.
El mercado de vivienda heredada se ha convertido en una pieza estructural del sistema inmobiliario madrileño, especialmente en barrios con parque envejecido y baja tasa de renovación residencial. Conocer los distritos donde esta dinámica es más intensa permite anticipar oportunidades, entender los patrones de oferta y planificar estrategias de venta con mayor eficacia.
En un entorno marcado por la rotación patrimonial y la reorganización familiar, la herencia ya no es solo una cuestión legal: es también un factor clave en la configuración del mercado inmobiliario de Madrid.





