El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha lanzado una dura ofensiva contra el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, durante la sesión de control en el Congreso de los Diputados. Feijóo ha calificado la gestión gubernamental tras el accidente ferroviario de Adamuz como una “negligencia continuada con resultado de muerte”, advirtiendo que el Gabinete de Sánchez acabará sentándose en el banquillo de los acusados por estos hechos.
Para el líder de la oposición, la tragedia no fue una catástrofe imprevisible, sino un “accidente evitable”. Durante su intervención, ha reprochado que el Gobierno haya intentado justificar las causas mediante factores externos como defectos de fábrica, la lluvia o el cambio climático, mientras que, según sus datos, existían hasta 15 advertencias de ocho instituciones distintas, incluidas las europeas, que fueron ignoradas.
Críticas a la política ferroviaria y de mantenimiento
Feijóo ha denunciado el contraste entre el discurso oficial y la realidad de las infraestructuras. Ha recordado que, mientras el Ministerio de Transportes presumía del “mejor ferrocarril de la historia”, la realidad tras los 47 fallecidos se traduce en un sistema con hasta 1.000 limitaciones de velocidad. "Gobernar no es viajar en Falcon, es desgastarse para que no se desgaste tu país", ha sentenciado el dirigente popular.
Asimismo, ha cuestionado el destino del gasto público, vinculando la falta de inversión en mantenimiento con casos de presunta corrupción: “A más mordidas, menos dinero para mantenimiento; y a más horas en Twitter, menos horas trabajando”. Feijóo también ha afeado al presidente que prefiriera "tuitear con Elon Musk" antes que acompañar a las familias de las víctimas en Córdoba.
Propuesta de una nueva Agencia de Seguridad de Transportes
Ante lo que considera una gestión ineficaz basada en "enchufar a amigos en Renfe y ADIF", el presidente del PP ha anunciado su compromiso de crear, cuando llegue al Gobierno, una gran agencia de seguridad de transportes. Esta entidad absorbería las actuales agencias de seguridad aérea y ferroviaria, operando con presupuesto propio, capacidad sancionadora y una independencia real del poder político.
El dirigente gallego concluyó asegurando que los españoles no olvidarán lo sucedido y que la responsabilidad política por la denominada “semana negra ferroviaria” se acabará dirimiendo tanto en los tribunales como en las urnas.





