La sala civil y penal del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha confirmado de forma íntegra la condena de 57 años de prisión impuesta a un hombre por múltiples delitos contra la libertad sexual. La sentencia ratifica los hechos probados en mayo de 2025, cuando se determinó que el acusado sometió a graves abusos sexuales y explotación a dos de sus primas, ambas menores de edad.
Un historial de abusos y explotación infantil
Según la resolución judicial, el condenado inició los abusos sobre una de las víctimas cuando esta apenas tenía 6 años. Lo que comenzó como tocamientos en el domicilio familiar derivó, con el paso del tiempo, en agresiones sexuales completas que se prolongaron durante años. A partir de 2015, el hombre utilizó fotografías de la menor para coaccionarla y comenzó a ofertar sus servicios como prostituta a través de anuncios en internet, gestionando citas en Barcelona y Sabadell cuando la niña tenía solo 12 años.
Asimismo, se probó que el acusado abusó de una segunda prima, también menor, entre los años 2014 y 2016, utilizando regalos para ganarse su confianza. Durante el registro de sus dispositivos, se hallaron miles de archivos de pornografía infantil descargados de la red.
Ratificación de indemnizaciones históricas
La sección de apelaciones ha rechazado el recurso del reo, quien calificaba de desproporcionadas las indemnizaciones. El tribunal mantiene el pago de 400.000 y 80.000 euros para las víctimas, subrayando la extrema gravedad de los daños morales y psicológicos causados.
En su escrito, el tribunal reflexiona sobre la dificultad de cuantificar el impacto de estos delitos, señalando que los hechos frustraron la infancia de las menores y tendrán una repercusión inevitable en su vida adulta. La sentencia incide en que, ante la inducción a la prostitución a edades tan tempranas, no cabe hablar de enriquecimiento injusto, sino de una reparación necesaria ante un sufrimiento profundo y doloso.





