La presidenta de UPN, Cristina Ibarrola, ha cargado con dureza contra el Gobierno de Navarra y su presidenta, María Chivite, al considerar que las apelaciones a la «honestidad e integridad» realizadas por esta última «suenan vacías» mientras no se explique la adjudicación de las obras de Belate a la empresa vinculada a Santos Cerdán.
Ibarrola ha respondido así al discurso de Chivite en su Segundo Ejercicio de Rendición de Cuentas a la Ciudadanía, en el que la presidenta foral instó a los miembros de su Ejecutivo a no olvidar «este marco de honestidad e integridad» como base de su acción política. Para la líder foralista, «la honestidad y la integridad exigen algo más que declaraciones: se sostienen con explicaciones y responsabilidades».
En ese sentido, Ibarrola ha afirmado que «María Chivite es la presidenta que abrió de par en par las puertas del Palacio de Navarra a Santos Cerdán y Antxon Alonso» y ha subrayado que el Ejecutivo foral aún no ha aclarado «cómo es posible que se adjudicara la obra de Belate a la empresa de su amigo y su mentor». A su juicio, la presidenta del Gobierno «no ha asumido ninguna responsabilidad política por toda la sombra de corrupción que acorrala a su Ejecutivo», lo que, según ha planteado, deslegitima su llamamiento a la integridad.
La presidenta de UPN ha lamentado además lo que considera una actitud de repliegue del Gobierno ante las críticas. «Tenemos una presidenta que, ante los problemas, ha decidido bunkerizarse con los más afines, expulsar cualquier voz crítica y huir hacia delante negando la realidad», ha señalado, calificando el ejercicio de rendición de cuentas como «una tomadura de pelo».
Promesas industriales sin concreción
Ibarrola también ha puesto el foco en los anuncios de Chivite sobre nuevos proyectos industriales. A su entender, se trata de «promesas que no se concretan en nada». «¿Qué proyectos industriales? ¿En qué sectores? ¿Cómo y para cuándo? No hay respuesta para ninguna de esas preguntas», ha criticado.
Según ha denunciado, este proceder responde a un «modus operandi habitual» de la presidenta foral, basada en anunciar leyes y proyectos «que o bien se quedan en nada, o bien se paralizan y se presentan una y otra vez». En este punto, ha citado las leyes de industria y salud, así como proyectos como el centro de salud de Erripagaña o la segunda fase del Canal de Navarra.
La líder de UPN ha reprochado igualmente a Chivite que hable de mejorar los servicios públicos «cuando la realidad es que se deterioran», en ámbitos como la sanidad, la vivienda o la seguridad ciudadana. A ello ha añadido la pérdida de atractivo económico de la Comunidad foral. «Llevamos cuatro años consecutivos creciendo menos que la media española, con una fiscalidad poco competitiva, inversiones que eligen otros territorios y necesidades energéticas sin respuesta», ha enumerado.
Ibarrola ha concluido afirmando que «Chivite lleva dos años vendiendo humo y desde junio solo está preocupada por esquivar la sombra de la corrupción», y ha advertido de que la dependencia del Gobierno de EH Bildu «genera desconfianza y ahuyenta inversiones y empresas». «Mientras todo esto no cambie —ha zanjado— Navarra seguirá sumida en una tendencia negativa».





