La asociación Nofumadores.org ha presentado una denuncia contra la cantante Rosalía, la influencer Soy una Pringada y el pódcast Special People Club, distribuido por la plataforma Podimo, por fumar durante la grabación de una entrevista emitida y viralizada en redes sociales.
Los hechos se produjeron cuando, en pleno programa, Rosalía interrumpió la conversación para encender un cigarrillo en un espacio interior cerrado, invitando a la presentadora a acompañarla. Aunque Soy una Pringada reconoció no ser fumadora habitual, aceptó el cigarro y comentó que le gustaba “hablar a caladas”, mientras ambas aparecían fumando ante las cámaras. En la primera versión del vídeo difundido en la plataforma, la marca del producto de tabaco era perfectamente reconocible.
Triple vulneración de la ley
Para Nofumadores.org, la escena constituye una triple infracción de la normativa vigente. En primer lugar, por fumar en un espacio interior cerrado, asimilable a un centro de trabajo. En segundo término, por vulnerar el artículo 9 de la Ley 28/2005, que prohíbe que en los medios de comunicación y servicios de la sociedad de la información presentadores, colaboradores o invitados aparezcan fumando o mostrando marcas de tabaco.
A ello se suma una tercera infracción, aún más relevante en el ámbito digital: el artículo 17 de la Ley General de Comunicación Audiovisual (Ley 13/2022), que prohíbe cualquier forma de comunicación comercial, promoción o exhibición de productos del tabaco en contenidos audiovisuales y redes sociales, incluidos los difundidos en plataformas bajo demanda como Podimo.
La asociación ha confirmado que la denuncia formal ya ha sido registrada ante las autoridades competentes, tanto contra las protagonistas del vídeo como contra el medio que lo produjo y difundió.
Retirada, pixelado y polémica
Tras la reacción generada en redes sociales, el vídeo fue retirado temporalmente y republicado con el cigarrillo pixelado. Sin embargo, para Nofumadores esa corrección es insuficiente. El humo sigue siendo visible y el acto de fumar se verbaliza de forma explícita durante la escena.“La pixelación no neutraliza el mensaje ni el acto de fumar. Se sigue normalizando y legitimando el consumo de tabaco en un formato dirigido a audiencias jóvenes”, subraya Raquel Fernández Megina, presidenta de la asociación.
El foco en los jóvenes
Más allá de la posible sanción, Nofumadores pone el acento en la responsabilidad social de los referentes culturales. Rosalía, recuerdan, es una figura con millones de seguidores, especialmente entre adolescentes y jóvenes, un colectivo especialmente vulnerable a la normalización del tabaco y la nicotina.
La asociación advierte de que numerosos estudios relacionan la exposición a imágenes de consumo en contenidos audiovisuales con un mayor riesgo de iniciación, especialmente cuando quienes fuman son ídolos culturales.
Además, no es la primera vez que la artista se ve envuelta en una polémica similar. En diciembre de 2024, Nofumadores ya presentó otra denuncia por la aparición de cigarrillos de una marca conocida en sus redes sociales, un precedente que, según la entidad, refuerza el carácter reiterado de estas conductas.
“Normalizar el tabaco tiene consecuencias”
En un contexto marcado por el auge del vapeo y el consumo dual entre menores, Nofumadores considera especialmente grave que creadores de contenido y plataformas contribuyan a banalizar los riesgos del tabaco, todavía la primera causa evitable de cáncer y muerte prematura.“Los derechos a la creación y a la expresión no pueden situarse por encima del derecho a la salud, especialmente cuando hablamos de menores”, concluye Fernández Megina.
La denuncia abre ahora un frente legal y mediático que vuelve a situar a las plataformas digitales y a sus estrellas frente a una pregunta incómoda: ¿dónde termina la libertad creativa y empieza la responsabilidad social?






