El titular del Tribunal de Instancia de Santander ha dictado un auto histórico al declarar que Lucio Ángel Cabrejas Santos fue ejecutado en julio de 1938 exclusivamente por su ideología política. El magistrado ratifica así la petición de la Fiscalía de Memoria Democrática, señalando que el proceso judicial al que fue sometido careció de cualquier garantía de defensa y se basó en motivos puramente ideológicos.
Cabrejas Santos, natural de Segovia y miembro de la UGT desde 1925, fue arrestado en octubre de 1937. Tras pasar por la prisión del Colegio Salesianos, un Consejo de Guerra lo condenó a la pena capital por "adhesión a la rebelión". La resolución judicial actual subraya que el procesado "no cometió delito alguno" y que su fusilamiento en las tapias del cementerio de Ciriego formó parte de una ejecución masiva que vulneró los derechos humanos más elementales.
Un juicio sumarísimo sin garantías
El auto judicial destaca la ilegitimidad de la sentencia original, dictada en un procedimiento sumarísimo de urgencia. Según la investigación, la detención y posterior ejecución de Lucio Ángel estuvieron motivadas por su actividad sindical y su labor como comisario político en el Batallón 103 durante la Guerra Civil. Informes de la alcaldía de Castro Urdiales de la época reforzaron la acusación basándose en su militancia de izquierdas.
El magistrado ha sido contundente al calificar aquel proceso como un juicio injusto que causó un "daño irreparable" a la esposa y los dos hijos de la víctima. Con esta declaración judicial sobre hechos pasados, se reconoce formalmente la nulidad de las actuaciones del tribunal franquista, restituyendo la dignidad de quien fue privado de libertad y vida de manera arbitraria.
Memoria y reparación familiar
La vista judicial contó con los testimonios de los familiares de Cabrejas, cuyos relatos han sido determinantes para concluir la inexistencia de hechos delictivos. Esta decisión se enmarca en los expedientes de jurisdicción voluntaria promovidos para dar cumplimiento a la Ley de Memoria Democrática, buscando la reparación moral de las víctimas de la represión.






