La Guardia Civil ha completado hoy la extradición desde Venezuela de un criador de perros que permanecía huido de la justicia española desde el año 2020. El detenido era el titular de unas instalaciones en Melgar de Fernamental (Burgos), conocidas por las pésimas condiciones de salubridad en las que mantenía a los animales. Tras ser localizado primero en México y posteriormente en territorio venezolano, el investigado ha aterrizado hoy en España para ser juzgado por maltrato animal y alzamiento de bienes.
La investigación, liderada por el Seprona, se remonta a 2013, cuando las inspecciones detectaron graves irregularidades higiénico-sanitarias. Sin embargo, la situación alcanzó tintes dramáticos en 2019 y 2020, cuando se descubrió que el criadero albergaba a 147 perros, duplicando la capacidad permitida por su licencia. Los animales presentaban extrema delgadez, enfermedades crónicas y falta de atención veterinaria, lo que derivó en varias detenciones previas por maltrato y estafa.
Hallazgos de canibalismo y abandono total
En el último registro judicial realizado en 2020, los agentes se encontraron con lo que denominaron el "criadero de los horrores". En las propiedades del detenido se hallaron perros muertos en congeladores y contenedores de plástico, así como evidencias de canibalismo entre los canes debido a la falta de alimento y agua. Las necropsias confirmaron que los animales fallecieron por un abandono total. En aquel operativo se lograron rescatar 86 perros supervivientes que fueron puestos bajo acogida judicial.
Esta extradición supone un hito, ya que las entregas internacionales por delitos de maltrato animal son excepcionales. La cooperación entre Interpol, mediante una 'Red Notice', y las autoridades venezolanas ha sido clave para poner al fugitivo a disposición del Juzgado de Instrucción número 2 de Burgos. El Seprona ya ha solicitado la inhabilitación profesional del detenido y la clausura definitiva de todas sus instalaciones.








