La arquitectura contemporánea avanza hacia modelos que integran salud, patrimonio y sostenibilidad como ejes inseparables del proyecto. En este escenario, la arquitectura biocompatible se consolida como una respuesta rigurosa a la necesidad de habitar espacios alineados con la biología humana y el entorno histórico.
Raúl García Studio traslada esta visión a Villa Raíz, una propuesta que conjuga memoria constructiva y conciencia ambiental. El resultado es un espacio donde materia, luz y técnica se articulan con precisión para favorecer el bienestar integral desde la propia concepción arquitectónica.
Patrimonio y conciencia: diálogo con la muralla medieval
Villa Raíz es el primer hotel con el certificado de espacio biocompatible de España. Ubicado en el casco antiguo de Requena (Valencia), el proyecto se inserta directamente en la muralla medieval del siglo XII, incorporando como parte estructural uno de sus torreones y varios tramos originales de la fortificación. La intervención parte de un profundo respeto por el alto valor patrimonial y arqueológico del inmueble, estableciendo un equilibrio entre tradición e innovación, una premisa que Raúl García Studio ha asumido como eje vertebrador del proyecto.
La actuación de rehabilitación pone en valor los elementos históricos mediante técnicas constructivas respetuosas y materiales naturales como tierra, cal, estucos y suelos de trabadillo, ejecutados con especial cuidado. Pasado y presente dialogan en una arquitectura que no impone, sino que interpreta, permitiendo que la historia permanezca visible y activa.
Concebido como un hotel rural singular, el edificio no se sitúa aislado del tejido urbano, sino que se diseña desde la propia memoria del lugar. El proyecto articula arquitectura, entorno y conciencia en una experiencia que propone regresar a la esencia, a la raíz, tanto en sentido espacial como personal.
Bioconstrucción y biohabitabilidad certificada
Villa Raíz ha sido íntegramente desarrollado bajo parámetros de bioconstrucción, empleando materiales naturales y libres de tóxicos, iluminación adaptada a los ritmos circadianos y supresión de campos electromagnéticos no nativos en el interior. Colchones de látex 100% natural, tejidos orgánicos, agua filtrada y estructurada y climatización biocompatible forman parte de una estrategia global orientada a la regeneración física, desarrollada con el asesoramiento de María Lunas, arquitecta especialista en bioconstrucción.
La certificación en biohabitabilidad otorgada por ITEBSA avala el cumplimiento de estándares en materiales, instalación eléctrica, iluminación e instalación climática biocompatible. Cada decisión técnica responde a criterios de salud ambiental y coherencia constructiva.
El proyecto incorpora además prácticas vinculadas al bienestar, como el trabajo con la respiración, el movimiento, la conexión con la naturaleza o la alimentación de temporada. La tecnología se integra únicamente cuando contribuye al equilibrio del usuario.
Villa Raíz representa así una vuelta al origen, a la raíz de uno mismo. Todo ello mediante una materialización precisa de la arquitectura biocompatible aplicada al patrimonio histórico, donde el bienestar no se añade como complemento, sino que forma parte esencial del diseño.








