La inmunización frente al VRS en recién nacidos ha reducido de forma significativa los casos graves y las hospitalizaciones en lactantes
La limpieza nasal, la vigilancia de la respiración y el fraccionamiento de las tomas son las principales medidas de manejo en el domicilio "La bronquiolitis es una enfermedad muy frecuente y casi todos conocemos algún caso cercano que ha requerido ingreso, y eso genera mucha inquietud", explica la doctora Raquel Fernández, jefa del Servicio de Pediatría del Hospital Quirónsalud Bizkaia. La especialista explica que, aunque muchos padres saben que se trata de una patología habitual en invierno, no siempre tienen claro cómo evoluciona. "En general no empeora de golpe. Suele empezar como un catarro, con muchos mocos, algo de tos y, a veces, fiebre. Es después de unos días cuando, si progresa, puede aparecer la dificultad respiratoria".
La bronquiolitis es una infección vírica que afecta principalmente a menores de dos años y que está causada, en la mayoría de los casos, por el Virus Respiratorio Sincitial (VRS). De acuerdo con la información oficial del Departamento de Salud del Gobierno Vasco, su incidencia aumenta de forma marcada entre octubre y marzo, coincidiendo con la temporada de virus respiratorios.
"La fiebre puede alarmar mucho a las familias, pero lo que marca la severidad del cuadro es la dificultad respiratoria", aclara. "Esta es la señal clara para no esperar y consultar en el pediatra", subraya la doctora Fernández. "Si al descubrir el pecho del bebé vemos que respira muy rápido, que se le hunden las costillas, que el abdomen y el tórax no se mueven de forma coordinada o aparece un aleteo nasal, hay que acudir al médico". También recomienda valoración urgente en bebés pequeños que estén más decaídos de lo habitual, presenten vómitos persistentes o no quieran alimentarse. Al no poder respirar, tienen dificultad para tomar biberón o hacer las tomas.
Pero la doctora de Pediatría recuerda que no existe un fármaco específico que cure la bronquiolitis. "El manejo es fundamentalmente de soporte. La limpieza nasal con suero fisiológico es básica, porque los bebés no saben sonarse y también ayuda mantenerlos ligeramente incorporados si respiran mejor así", recuerda la especialista. Asimismo, si los bebés se alimentan con biberón, la Dra. Fernandez recomienda ofrecer tomas de menor cantidad, pero más frecuentes para que no se cansen al comer, en caso de tener dificultad respiratoria"
En los casos que requieren ingreso hospitalario puede ser necesario administrar oxígeno u otras medidas de apoyo por parte de los profesionales sanitarios, pero no hay un tratamiento antiviral específico. Y en casa: "se puede administrar paracetamol en caso de fiebre o dolor", apunta la pediatra. Por otro lado, "el uso de jarabes para la tos, mucolíticos u otros preparados no reportan beneficios en los pequeños, por lo que no están recomendados en estos casos.
Menos casos de gravedad Sin embargo, en los últimos años, los datos en Euskadi han mejorado gracias a la la incorporación de la inmunización sistemática frente al Virus Respiratorio Sincitial en recién nacidos mediante la administración de anticuerpos monoclonales durante la temporada epidémica. Según datos de Osakidetza, tras la implantación de esta estrategia preventiva se ha observado una reducción significativa de hospitalizaciones por bronquiolitis grave en lactantes menores de seis meses.
Según el Departamento de Salud, en la última campaña, miles de recién nacidos en Euskadi recibieron esta protección antes del inicio del invierno, lo que ha contribuido a disminuir los casos más graves en los bebés más pequeños. "Estamos viendo menos bronquiolitis grave en niños de uno o dos meses que hace unos años y, por ello, aunque ya existe una concienciación mayor, seguimos animando a proteger a los más pequeños ante la bronquiolitis de esta manera", concluye la doctora Fernández.







