Las llaves físicas han sido durante décadas el método habitual para acceder a viviendas, edificios o espacios de trabajo. Sin embargo, los avances tecnológicos están transformando progresivamente esta rutina cotidiana. Cada vez más propiedades incorporan sistemas conectados que simplifican la gestión de entradas sin depender de copias de llaves o mandos físicos.
Así surge la cerradura inteligente, una solución que conecta puertas a internet y centraliza el acceso desde dispositivos digitales. A partir de este tipo de tecnología, Raixer desarrolla un sistema orientado a simplificar el control de accesos en viviendas, alojamientos turísticos y oficinas, integrando distintos métodos de apertura que agilizan la gestión diaria de puertas y portales.
Control digital de accesos para distintos espacios
La propuesta tecnológica de Raixer se basa en la conexión del telefonillo o portero automático con internet para gestionar la apertura de puertas desde el móvil o desde una plataforma digital. El sistema se instala en el interior de la vivienda y permite administrar el acceso tanto al portal del edificio como a la puerta del inmueble o al garaje, sin necesidad de modificar elementos externos ni solicitar autorización a la comunidad.
El funcionamiento se articula mediante varios métodos de apertura que se adaptan a diferentes situaciones de uso. Entre ellos se encuentran la apertura automática al timbrar, la llamada perdida desde un número autorizado, el uso de códigos o el control mediante aplicación móvil o plataforma web. Además, el sistema puede integrarse con asistentes de voz compatibles con Alexa o Google Assistant.
Este enfoque facilita la gestión de accesos recurrentes o temporales, por ejemplo, para personal de mantenimiento, invitados o usuarios de un espacio profesional. Al mismo tiempo, la plataforma registra la actividad relacionada con las aperturas, lo que contribuye a supervisar los accesos desde un único entorno digital.
Dentro de este sistema, Raixer ha desarrollado distintos dispositivos adaptados a varios contextos. Entre ellos se encuentran modelos como Raixer Mini, capaz de conectar varias puertas a internet desde una sola unidad, o Raixer Gyro, diseñado para accionar la llave desde el interior de la puerta. Estas soluciones permiten controlar el acceso sin sustituir la cerradura existente ni modificar el bombín.
Soluciones adaptadas a viviendas, alojamientos y oficinas
La tecnología desarrollada por la compañía se orienta a diversos escenarios donde la gestión de accesos resulta especialmente relevante. En viviendas particulares, el sistema posibilita la apertura remota del portal o de la puerta del hogar, con la opción de autorizar entradas puntuales o recurrentes de forma sencilla.
En el ámbito de los alojamientos turísticos, la cerradura inteligente permite organizar la llegada autónoma de huéspedes mediante métodos de acceso que no requieren la instalación de aplicaciones en el dispositivo del visitante. Este modelo de entrada autónoma simplifica el proceso de check-in y centraliza la gestión del acceso al inmueble desde una plataforma digital.
Asimismo, en entornos profesionales como oficinas o espacios de coworking, la plataforma hace posible gestionar horarios de entrada y permisos para empleados o colaboradores. La gestión digital del acceso optimiza la operativa diaria, al mismo tiempo que mantiene un registro de las entradas realizadas.
La compatibilidad con diferentes telefonillos o videoporteros con botón físico favorece la integración del sistema en instalaciones existentes. De este modo, el dispositivo se conecta al sistema de apertura del inmueble y activa el control remoto de puertas mediante distintos métodos de autenticación.
A través de este enfoque, Raixer plantea un modelo de control de accesos orientado a integrar la gestión digital de puertas en distintos tipos de espacios, manteniendo la compatibilidad con llaves físicas y combinando comodidad, conectividad y supervisión centralizada.






