La Guardia Civil, en una de las operaciones más ambiciosas contra el crimen organizado transnacional, ha desarticulado la estructura en España del Clan de los Lyons. Esta organización, considerada la más violenta de Escocia en las últimas décadas, utilizaba la Costa del Sol como base estratégica para coordinar el tráfico de drogas, el blanqueo de capitales y la comisión de delitos violentos a escala global.
Un operativo internacional coordinado por la UCO
La denominada operación Armorum, liderada por la Unidad Central Operativa (UCO) tras tres años de investigación, ha culminado con la detención de 14 personas. Entre los arrestados destaca S.L., líder máximo del clan, localizado en Indonesia y trasladado a Países Bajos bajo una Orden Europea de Detención emitida por la justicia española. Paralelamente, su pareja fue interceptada en el aeropuerto de Dubái, consolidando el golpe a la cúpula financiera de la organización.
En territorio nacional, las actuaciones se centraron en la provincia de Málaga y en Barcelona, donde se realizaron 18 registros. Los agentes intervinieron grandes sumas de dinero en efectivo, carteras de criptomonedas, relojes de lujo y documentación societaria clave para desentrañar una red de blanqueo de capitales que movía millones de euros mediante sociedades pantalla en países como Turquía y Emiratos Árabes Unidos.
Tres décadas de violencia y alianzas criminales
El Clan de los Lyons tiene su origen en los barrios de Glasgow en los años noventa. Lo que comenzó como una red familiar de delincuencia local evolucionó hacia un entramado sofisticado con alianzas internacionales, llegando a colaborar con grupos tan notorios como el Clan de los Kinahan. La peligrosidad de esta banda se refleja en sus continuos ajustes de cuentas; el más reciente en mayo del pasado año, cuando el hermano del líder fue asesinado en Fuengirola.
La resolución de este caso ha sido posible gracias a una cooperación policial sin precedentes. Bajo la coordinación de Eurojust y Europol, han participado agencias de élite como la DEA estadounidense, la NCA británica y la Police Scotland. La intervención judicial, dirigida por el Juzgado de Instrucción nº 7 de Málaga, reafirma la capacidad de las fuerzas de seguridad para combatir las mafias que operan de forma global.





