El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha afirmado este martes en Pekín que las relaciones entre España y China han alcanzado “el mayor nivel de interlocución política de los últimos 53 años”, tras la reunión mantenida con el presidente de la República Popular China, Xi Jinping, en el Gran Palacio del Pueblo.
Durante el encuentro, Sánchez ha trasladado la voluntad del Ejecutivo español de seguir profundizando en la relación bilateral y avanzar hacia un marco económico “mucho más estrecho, más sano y más equilibrado” entre ambos países.
La reunión se enmarca en su cuarto viaje oficial a China y ha servido, según ha destacado el propio presidente en rueda de prensa, para consolidar nuevos mecanismos de diálogo político permanente entre ambos gobiernos. Entre ellos, la creación de un Diálogo Estratégico estable, concebido para reforzar la interlocución al más alto nivel y dotar de mayor continuidad a las relaciones bilaterales.
“El año pasado dimos un paso importante con el Plan de Acción trianual, pero en esta visita hemos ido aún más allá”, ha señalado Sánchez, subrayando que este nuevo mecanismo permitirá una coordinación más estable y comparable a la que China mantiene con otros socios europeos.
Impulso a las relaciones económicas y comerciales
En el plano económico, el jefe del Ejecutivo ha defendido la necesidad de avanzar hacia una relación comercial más equilibrada, recordando que el incremento de las exportaciones españolas a China ha superado el 7% en el último año, aunque persiste un desequilibrio en la balanza comercial.
“Los acuerdos firmados en 2025 han contribuido a mejorar nuestras exportaciones, y confiamos en que los nuevos compromisos consoliden esa tendencia”, ha apuntado.
En este sentido, el Gobierno prevé la firma de distintos acuerdos orientados a facilitar la entrada de productos españoles en el mercado chino, promover la inversión bilateral y fomentar la cooperación en sectores estratégicos como el transporte y las infraestructuras.
Sánchez ha defendido además la necesidad de que la globalización “funcione para todos”, con cadenas de suministro más justas que generen empleo y riqueza tanto en España como en China.
Inversiones y cooperación tecnológica
El presidente del Gobierno ha mantenido también un encuentro con representantes de empresas e inversores chinos interesados en sectores como el vehículo eléctrico, las baterías, las energías renovables, los drones o la inteligencia artificial.
En este ámbito, ha subrayado que España prioriza inversiones “de calidad”, capaces de generar empleo local, transferencia de conocimiento y valor añadido dentro de las cadenas productivas nacionales y europeas.
Asimismo, ha destacado la importancia de reforzar la cooperación tecnológica y la innovación mediante alianzas estratégicas que contribuyan al desarrollo de capacidades industriales en España.
Relación UE–China y contexto global
Sánchez ha enmarcado este acercamiento en un contexto más amplio, defendiendo el papel de España como actor constructivo en las relaciones entre la Unión Europea y China, que representan conjuntamente una parte significativa del comercio y del PIB mundial.
El presidente ha abogado por impulsar un orden internacional “más multipolar”, basado en el derecho internacional y orientado a la estabilidad, la paz y la cooperación frente a desafíos globales como el cambio climático o las tensiones geopolíticas.
“La responsabilidad compartida es clave para afrontar los grandes retos del siglo XXI”, ha concluido.






