Se trata de una nueva tecnología, de reciente incorporación en Policlínica Gipuzkoa, similar a la ecografía que, de forma no invasiva, en consulta, permite medir la elasticidad del hígado mediante ultrasonidos, y evaluar su estado sin necesidad de biopsia
"Un hígado sano es elástico y cuando hay enfermedad hepática es importante poder diagnosticar cuanto antes. Y esto es lo que hoy podemos realizar en consulta, gracias a un nuevo equipamiento, que se ha consolidado como una de las herramientas más avanzadas para la evaluación de la salud hepática sin necesidad de recurrir a procedimientos invasivos". Así lo explica el Dr. Juan Arenas, jefe del Servicio de Aparato Digestivo de Policlínica Gipuzkoa, quien destaca su papel clave en la detección precoz de enfermedades del hígado.
"Esta nueva prueba diagnóstica utiliza ultrasonidos para medir la elasticidad del hígado. Un hígado sano es blando, pero cuando aparecen cicatrices —lo que conocemos como fibrosis— se vuelve más rígido, y esta tecnología nos permite cuantificar esa dureza", señala el doctor Juan Arenas.
Esta medición de la elasticidad del hígado sin necesidad de biopsia resulta especialmente útil en el diagnóstico y tratamiento de enfermedades hepáticas crónicas, como las hepatitis virales, la esteatosis hepática o hígado graso, así como las patologías asociadas al síndrome metabólico. "En muchos casos -explica el jefe del servicio de Aparato digestivo de Policlínica Gipuzkoa-, estas enfermedades evolucionan de forma silenciosa, sin síntomas evidentes, por lo que su detección temprana es fundamental para evitar complicaciones futuras".
Ventajas Una de las principales ventajas del nuevo equipo de diagnóstico de la enfermedad hepática de Policlínica Gipuzkoa es que evita la necesidad de realizar una biopsia hepática en muchos casos. "La biopsia ha sido durante años el método de referencia, pero es un procedimiento invasivo. Con este nuevo sistema de diagnóstico, en cambio, podemos analizar una mayor superficie del hígado de forma rápida, segura y sin riesgos para el paciente", subraya el doctor Juan Arenas.
"Además -añade el experto en Aparato digestivo- se trata de una prueba cómoda y accesible que se realiza en consulta, dura apenas entre 10 y 15 minutos y no requiere preparación previa, anestesia ni el uso de radiación o contrastes".
Desde el punto de vista preventivo, su utilidad es especialmente relevante en personas con factores de riesgo como obesidad, diabetes o consumo de alcohol. "Detectar la fibrosis de forma precoz no solo permite actuar antes sobre el hígado, sino que también ayuda a prevenir problemas asociados, como el riesgo cardiovascular", explica el doctor Arenas de Policlínica Gipuzkoa.
Aunque no sustituye completamente a otras pruebas diagnósticas, este nuevo equipo de diagnóstico de la enfermedad hepática de Policlínica Gipuzkoa se integra como una herramienta complementaria dentro del estudio global de la enfermedad hepática. Su capacidad para identificar alteraciones en fases iniciales lo convierte en un aliado clave en la medicina preventiva.
En este sentido, el Dr. Juan Arenas reconoce su importancia para valorar su incorporación progresiva en chequeos médicos, especialmente a partir de los 40 años o ante cualquier sospecha de enfermedad hepática silenciosa.


