El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha protagonizado una intervención en Barcelona donde ha analizado la situación política actual del país. Ante un auditorio conformado mayoritariamente por empresarios y autónomos catalanes en el Cercle d’Economia, el líder de la oposición ha asegurado que no busca atajos ni tampoco pedir ni regalar favores. Su objetivo principal, según ha manifestado, es defender la necesidad de un proyecto limpio para garantizar que en España vuelva la decencia, un propósito que asumirá "con ayuda o sin ella".
Durante su discurso, el dirigente popular ha afirmado que el país necesita con urgencia un Gobierno con autonomía para gobernar y una mayoría capaz de defender el interés general por encima de todo. En este contexto, ha sido tajante al valorar los problemas judiciales que salpican al Ejecutivo central, declarando que la corrupción ya no es la excepción, sino la norma. A su juicio, no se trata de casos aislados, sino de un sistema destinado a facilitarla, ampliarla o hacerla impune, situando la disyuntiva política actual entre la degeneración o la limpieza institucional.
Convocatoria de elecciones generales y la necesidad de reformas estructurales en la política económica
El líder del PP ha hecho alusión a la aritmética parlamentaria reciente para justificar la necesidad de un cambio político inmediato. Alberto Núñez Feijóo ha recordado que un total de 184 diputados han exigido en los últimos días unas elecciones inmediatas a Cortes Generales. Para el presidente de los populares, la devolución de la voz a los ciudadanos mediante las urnas es el único final digno para una legislatura exhausta y la única vía para salir del colapso actual.
Haciendo un paralelismo con el ámbito empresarial, ha preguntado a los asistentes si alguno de ellos llegaría a un acuerdo comercial con una compañía investigada por innumerables corrupciones, con ejecutivos en prisión, insolvente, sin cuentas depositadas o cuyo único propósito fuera llegar al día siguiente. Con esta comparación, ha denunciado una profunda decadencia en todos los órdenes que compromete las reformas necesarias, criticando la ausencia de presupuestos en toda la legislatura y el hecho de que la conversación pública gire en torno a sumarios, imputaciones y comisiones en lugar de buscar soluciones para los ciudadanos.
Financiación autonómica y gestión de servicios públicos esenciales en Cataluña y el resto de comunidades
En clave autonómica, el presidente del Partido Popular ha abordado la situación de Cataluña dentro del modelo estatal. Ha subrayado que no se puede cambiar España contra Cataluña, pero tampoco esta comunidad debe ser una pieza supeditada a los intereses temporales del inquilino de La Moncloa. En este sentido, ha invitado a que las aspiraciones catalanas se logren por convicción y no por colisión o coacción, comprometiéndose a liderar un Gobierno que afronte los retos de la ciudadanía con medidas concretas en materia de vivienda, médicos, reducción de impuestos y control de la inmigración irregular.
Finalmente, el líder de la oposición ha analizado el colapso en los servicios públicos, mencionando un reciente apagón total, la crisis ferroviaria y la huelga de médicos que acumula once meses y ha provocado el aplazamiento de dos millones de consultas y operaciones.
Vinculado a esto, ha defendido la necesidad de actualizar el modelo de financiación autonómica mediante el diálogo conjunto. Tras recordar los precedentes de los modelos de los años 2000 y 2009, ha criticado que el Gobierno de Pedro Sánchez tome decisiones unilaterales que afectan a los recursos autonómicos sin consultar a los territorios, citando como ejemplos la regularización de un millón de inmigrantes o las nacionalizaciones derivadas de la Ley de Memoria Democrática, medidas que tensan la capacidad de prestación de los servicios públicos esenciales. Por ello, ha reclamado sentar a todas las comunidades para hablar con sosiego y evitar el desconcierto que generan los pactos aislados.


