Cinco agentes de la Policía Foral de Navarra han perdido la vida esta mañana en un trágico accidente de tráfico ocurrido en la autopista AP-8, a su paso por el municipio guipuzcoano de Elgoibar. Los efectivos policiales se desplazaban por la citada vía para realizar prácticas de formación en la localidad de Iurreta.
El suceso se produjo en torno a las 9:15 horas de este miércoles, cuando la furgoneta en la que viajaban los funcionarios colisionó de forma violenta contra un camión cisterna a la altura del kilómetro 69 de la mencionada autopista.
Los servicios de emergencias y protección civil desplazados de inmediato hasta el lugar del siniestro certificaron el fallecimiento de los cinco ocupantes del vehículo policial. Las asistencias médicas confirmaron que no hubo supervivientes entre los agentes navarros. Por su parte, el conductor del camión cisterna implicado en la colisión resultó herido y fue trasladado a un centro hospitalario para recibir atención médica especializada.
Investigación de accidentes de tráfico: la Ertzaintza asume el esclarecimiento del choque
Las causas que originaron el siniestro permanecen por el momento bajo investigación oficial. La Ertzaintza, como cuerpo policial competente y responsable de la seguridad vial en la red de carreteras del País Vasco, ha procedido a la apertura de las correspondientes diligencias judiciales para esclarecer las circunstancias exactas que desencadenaron el fatal choque mecánico entre ambos vehículos.
Como consecuencia directa del impacto y para facilitar las labores de los equipos de rescate, la autopista AP-8 quedó cortada al tráfico por completo en el tramo afectado. Esta interrupción de la circulación generó de forma inmediata importantes retenciones y kilómetros de retenciones en la zona. Para aliviar el colapso circulatorio y garantizar la movilidad regional, las patrullas procedieron a desviar el flujo de vehículos hacia la autopista AP-1.
Esta tragedia golpea de lleno a la institución de la Policía Foral de Navarra, que pierde en un solo instante a cinco de sus integrantes en acto de servicio. Lo que estaba programado como una jornada ordinaria de formación y aprendizaje técnico en Gipuzkoa se ha transformado en la mayor pérdida humana de la organización policial en su historia reciente.


