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Worldsensing advierte: la inspección visual ya no basta ante el impacto climático en la red ferroviaria

Un estudio de Worldsensing alerta de que los fenómenos extremos aumentan la vulnerabilidad de taludes, terraplenes, drenajes y otros activos críticos...

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Un estudio de Worldsensing alerta de que los fenómenos extremos aumentan la vulnerabilidad de taludes, terraplenes, drenajes y otros activos críticos ferroviarios. La compañía sostiene que la inspección periódica sigue siendo necesaria, pero debe complementarse con datos, monitorización continua y modelos de riesgo para anticipar fallos antes de que el daño sea visible. En un contexto de presión climática y recursos limitados, defiende priorizar inversiones donde más reduzcan el riesgo operativo real ahora

Los modelos tradicionales de mantenimiento ferroviario, basados principalmente en inspecciones visuales periódicas y actuaciones correctivas, resultan insuficientes para anticipar determinados riesgos asociados al cambio climático, según un estudio reciente de Worldsensing, compañía especializada en monitorización de infraestructuras críticas. El análisis advierte de que el aumento de fenómenos meteorológicos extremos, como lluvias intensas, episodios de erosión, saturación del terreno o inestabilidad de taludes, está incrementando la vulnerabilidad de activos ferroviarios como terraplenes, desmontes, drenajes, túneles, puentes y tramos costeros.

Durante décadas, la gestión geotécnica de muchas redes ferroviarias europeas, incluida la española, se ha apoyado en la inspección periódica, la detección de defectos visibles y la actuación una vez identificado el deterioro. Este enfoque ha sido eficaz en un contexto en el que los riesgos evolucionaron de forma más gradual y los eventos extremos eran menos frecuentes.

Sin embargo, el cambio climático está alterando esa lógica. El estudio señala que los fenómenos meteorológicos extremos pueden acelerar la transición de un activo desde una situación aparentemente estable a una condición de alto riesgo entre una inspección y la siguiente. En este contexto, la inspección visual sigue siendo necesaria, pero ya no puede ser la única herramienta para anticipar riesgos.

El informe se enmarca, además, en un contexto de creciente presión climática sobre las infraestructuras. Según AEMET, los últimos años se sitúan entre los más cálidos de la serie histórica en España, con una mayor exposición a episodios extremos. Este diagnóstico coincide con la evidencia científica internacional recogida por el IPCC, el organismo de Naciones Unidas que evalúa la ciencia sobre cambio climático, que advierte del aumento de los riesgos asociados al calentamiento global y de la necesidad de adaptar las infraestructuras críticas a un clima más extremo y variable.

"El problema no es que las inspecciones hayan dejado de ser útiles, sino que ya no pueden ser la única base para gestionar el riesgo. El clima ha cambiado, los tiempos de respuesta se han acortado y necesitamos modelos capaces de anticipar, medir y priorizar antes de que el daño sea visible", señala Ignasi Vilajosana, geofísico, CEO y fundador de Worldsensing.

Del mantenimiento reactivo a la gestión del riesgo El análisis de Worldsensing apunta a que la presión sobre el mantenimiento ferroviario se produce, además, en un contexto de recursos limitados. Según datos recogidos en el estudio, a partir de fuentes sectoriales y económicas, la inversión pública en infraestructuras en España habría descendido aproximadamente un 63% en términos reales durante los últimos 15 años, mientras que el gasto destinado al mantenimiento y conservación de la infraestructura ferroviaria existente habría caído alrededor de un 25% en términos reales desde 2018.

Ante este escenario, el informe defiende la necesidad de avanzar hacia una gestión del riesgo geotécnico más preventiva y basada en evidencias. Esto implica inventariar los activos críticos, clasificarlos según su exposición y vulnerabilidad, integrar datos procedentes de inspecciones, sensores, sistemas satelitales, previsiones meteorológicas y conocimiento técnico, y convertir esa información en decisiones operativas e inversoras.

"En un contexto de recursos limitados, la clave no es solo invertir más, sino invertir mejor. Para ello, es necesario saber qué activos concentran mayor probabilidad de fallo, cuáles tendrían mayores consecuencias para la seguridad o la continuidad del servicio y dónde una actuación preventiva puede reducir más riesgo", añade Vilajosana.

Tecnología al servicio de mejores decisiones El estudio también advierte de que las respuestas de emergencia —como restricciones de velocidad, cierres temporales, vigilancia puntual de activos vulnerables o reparaciones urgentes— pueden ser necesarias en situaciones concretas, pero no constituyen una estrategia estructural de gestión del riesgo. A medida que los fenómenos extremos se vuelven más frecuentes y pueden afectar simultáneamente a varios puntos de una red, estas medidas resultan menos escalables, más costosas y difíciles de auditar.

En este sentido, Worldsensing subraya que la tecnología debe entenderse como una parte de la solución, pero no como la solución completa. La monitorización continua, los sensores inalámbricos, la teledetección, el análisis satelital o los sistemas de alerta temprana solo generan valor real cuando se integran en un marco de gobernanza que permita comparar riesgos, definir umbrales, anticipar decisiones y priorizar inversiones a escala de red.

"Hablar de monitorización no es hablar de poner dispositivos sin más. Es hablar de cómo los operadores de una infraestructura crítica pueden tomar mejores decisiones con más información, menos incertidumbre y una visión completa de su ciclo de vida", subraya Vilajosana.

Buenas prácticas internacionales El análisis de Worldsensing señala que ya existen buenas prácticas internacionales en gestión de activos geotécnicos, en las que taludes, terraplenes, drenajes y otros elementos vulnerables se gestionan como una cartera de riesgos, y no como incidencias aisladas. Este tipo de modelos permite establecer criterios más transparentes para decidir qué activos deben estabilizarse, cuáles deben monitorizarse, dónde aplicar restricciones operativas y qué inversiones deben priorizarse.

"El reto no es señalar culpables, sino adaptar la gestión de las infraestructuras a una realidad climática que ha cambiado más rápido que muchos procedimientos tradicionales de mantenimiento. España cuenta con conocimiento técnico, ingeniería e industria para avanzar hacia un modelo más preventivo, más medible y resiliente", concluye Vilajosana.

Sobre Worldsensing Worldsensing es una empresa pionera a nivel mundial en el campo del Internet de las cosas (IoT). Fundada en 2008, esta empresa experta en supervisión de infraestructuras presta servicio a clientes de más de 70 países y cuenta con una red de socios globales con los que colabora para mejorar la seguridad en los sectores de la minería, la construcción, el ferrocarril y la salud estructural.

Worldsensing tiene su sede en Barcelona y cuenta con presencia local en el Reino Unido, América del Norte y del Sur y Australia. Entre sus inversores se encuentran Bentley Systems, Cisco Systems, McRock Capital, ETF, Kibo Ventures y JME Ventures.

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