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El sensor de ruido, un aliado eficaz para apartamentos turísticos

Una fiesta improvisada, la llegada de más personas de las previstas o un volumen de música excesivo pueden convertir una estancia aparentemente tranquila en...

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Una fiesta improvisada, la llegada de más personas de las previstas o un volumen de música excesivo pueden convertir una estancia aparentemente tranquila en un problema para cualquier alojamiento turístico. Lo que comienza como una incidencia puntual puede terminar en quejas vecinales, inspecciones o incluso sanciones administrativas.

Al mismo tiempo, la evolución de la normativa está impulsando la adopción de medidas preventivas que ayuden a garantizar una convivencia adecuada y una gestión más responsable de las viviendas de uso turístico. Con este propósito, Raixer incorpora un sensor de ruido diseñado para supervisar los niveles acústicos en tiempo real, facilitar una actuación temprana ante posibles excesos y contribuir a proteger la actividad del alojamiento sin comprometer la privacidad de los huéspedes.

Una respuesta preventiva para reducir incidencias antes de que escalen

Las molestias por ruido continúan siendo uno de los principales focos de conflicto entre apartamentos turísticos y comunidades de propietarios. Actuar cuando la reclamación ya se ha producido suele dejar un margen de maniobra mucho menor que intervenir en cuanto aparecen los primeros indicios.

Raixer Mini, el dispositivo desarrollado por la compañía para la monitorización acústica en alojamientos turísticos, se conecta por WiFi y supervisa de forma continua los niveles de decibelios sin grabar conversaciones ni almacenar audio, ya que únicamente mide la intensidad del sonido. Diseñado específicamente para este tipo de viviendas, puede utilizarse de forma independiente, sin necesidad de instalar una cerradura inteligente de la marca. Además, es autoinstalable, por lo que basta con conectarlo a la corriente para comenzar a gestionarlo desde la aplicación móvil o el panel web.

Cuando detecta que se supera el límite configurado, el sistema envía automáticamente un aviso al huésped para que reduzca el volumen. Esta actuación preventiva posibilita resolver la mayoría de las incidencias antes de que se conviertan en una reclamación vecinal.

Entre sus principales funcionalidades destacan:

-Monitorización acústica en tiempo real.

-Conexión mediante WiFi.

-Alertas automáticas por SMS, correo electrónico y notificaciones.

-Franjas horarias configurables.

-Integración con Airbnb, Booking y otras plataformas para identificar automáticamente a los huéspedes alojados.

-Detección de presencia y modo de vigilancia cuando la vivienda permanece desocupada.

-Gestión desde la aplicación móvil y el panel web.

Tecnología alineada con una regulación cada vez más exigente

El control acústico adquiere un papel cada vez más relevante en la gestión del alquiler vacacional. El Decreto 50/2025 de Cantabria exige la instalación de un sistema de monitorización del ruido para obtener y mantener la licencia de vivienda turística, mientras que ciudades como Madrid y Barcelona han reforzado las medidas destinadas a favorecer la convivencia y reducir las molestias en edificios residenciales.

Para responder a estas nuevas exigencias, el sensor de ruido de Raixer incorpora un registro histórico con sello de tiempo certificado que permite generar informes en formato PDF con los niveles de decibelios registrados y el historial de alertas emitidas. Esta documentación aporta información objetiva que puede utilizarse para acreditar las actuaciones realizadas ante posibles reclamaciones, alegaciones o procedimientos administrativos.

Más allá de la monitorización acústica, la propuesta de Raixer responde a una necesidad creciente del sector: disponer de herramientas preventivas que ayuden a proteger la licencia turística, reducir la conflictividad con el vecindario y facilitar el cumplimiento de una normativa que continúa evolucionando en favor de una convivencia más equilibrada.

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