El autor publica un ensayo político en el que analiza el impacto de la presidencia de Donald Trump en el orden internacional y reivindica el papel de Europa como garante de los valores democráticos y del derecho internacional.
CÍRCULO ROJO - Tras una trayectoria profesional vinculada al derecho y las relaciones internacionales, Jordi Garcia-Petit presenta El crepúsculo de una hegemonía. Trump contra el mundo. Europa, último bastión de Occidente, un ensayo en el que aborda los profundos cambios que atraviesa la política internacional y el papel que desempeñan Estados Unidos y Europa en este nuevo escenario. La obra supone la culminación de una trilogía iniciada con Ucrania y Gaza, lectura crítica de dos guerras insólitas, publicada en 2024.
Escrito durante los últimos seis meses y fruto de una reflexión gestada desde hace más de un año, el libro propone una lectura crítica del momento geopolítico actual. Garcia-Petit establece una clara distinción entre Estados Unidos como referente histórico de la democracia liberal y la actuación de la Administración de Donald Trump, cuyas decisiones, según sostiene, han acelerado el deterioro del liderazgo internacional estadounidense y alterado el equilibrio global.
Dirigido a un público amplio interesado en comprender la actualidad internacional, el ensayo analiza cómo las tensiones entre las grandes potencias repercuten directamente en la vida cotidiana de los ciudadanos europeos. El autor defiende que Europa debe asumir un papel más activo en la defensa del derecho internacional y de los principios democráticos ante un escenario marcado por la incertidumbre geopolítica.
Más que ofrecer respuestas cerradas, El crepúsculo de una hegemonía invita al lector a reflexionar sobre las transformaciones del orden mundial y sobre el futuro de Occidente en una etapa de profundos cambios políticos y estratégicos. Una obra que combina análisis jurídico, perspectiva histórica y reflexión política para ayudar a comprender uno de los momentos más complejos de la escena internacional.
SINOPSIS
Estados Unidos es el único país que ha rozado la plena hegemonía planetaria. El hecho de haber sido el líder indiscutible de Occidente ha alimentado la apariencia de una hegemonía universal, que nunca llegó a ser plena y que, actualmente, es crepuscular. Durante la Guerra Fría (1946-1989), la URSS impidió el dominio de Estados Unidos sobre el 24,2 % de las tierras emergidas y el 31,5 % de la población mundial. Tras la disolución de la URSS (1991), incluso en sus horas más bajas, Rusia conservaba un poder nuclear que obligó a Estados Unidos a negociar una coexistencia limitadora de su hegemonía. Al mismo tiempo, la China comunista representaba una significativa oposición al sistema norteamericano. MAGA, «Hagamos América grande otra vez», el agresivo lema de Trump, es de un voluntarismo imperial gratuito, tanto más cuanto que Trump se desentiende de Occidente y desprecia a Europa con su insolidario America first. En julio de 2026, Estados Unidos habrá celebrado el 250.º aniversario como un Estado laico, democrático y liberal, y superará «la contingencia Trump» a través de la división de poderes que tiene su origen conceptual en El espíritu de las leyes, de Montesquieu. Trump y su gobierno de multimillonarios recelan de Europa y, coincidiendo con Putin, pretenden su destrucción. Europa se enfrenta a su mayor desafío: lograr la autonomía estratégica, independizándose de Estados Unidos y conteniendo a Rusia. De todo ello, el libro ofrece una interpretación lúcida, sin eludir la espinosa cuestión de una capacidad de disuasión nuclear europea.




