NZI Helmets recuerda la importancia de utilizar casco homologado, equipamiento adecuado y extremar la precaución en los trayectos cortos.
Con la llegada del verano, la moto y el scooter vuelven a convertirse en una de las opciones más cómodas para moverse por ciudad, ir a la playa, hacer recados o disfrutar de una escapada.
Son rápidos, prácticos y permiten aprovechar mejor el buen tiempo. Sin embargo, el verano también puede traer consigo algunos errores habituales: salir “solo un momento”, no utilizar el equipamiento adecuado por el calor, llevar calzado poco seguro o bajar la guardia en trayectos cortos.
Desde NZI Helmets recuerdan que la seguridad no depende de la distancia. Un accidente puede ocurrir a pocos metros de casa, durante un trayecto urbano o en ese desplazamiento que parecía tan corto como para no preocuparse.
Por eso, antes de arrancar, hay algo que debe estar siempre claro: proteger la cabeza y circular correctamente equipado no es opcional.
El casco es el principal elemento de protección para cualquier motorista o acompañante. La DGT recuerda que conductor y pasajero de motos deben utilizar casco protector tanto en vías urbanas como interurbanas.
Desde NZI recomiendan elegir siempre un casco homologado, de la talla adecuada y correctamente abrochado. No basta con llevarlo colocado: debe ajustarse bien a la cabeza y tener el sistema de sujeción cerrada bajo el mentón.
Porque la cabeza es la zona más vulnerable del cuerpo en caso de caída o accidente y, en moto, cada trayecto cuenta.
Los cascos homologados conforme a la normativa de las Naciones Unidas cumplen con los requisitos de seguridad vigentes para su comercialización. Elegir un casco homologado no es una cuestión de estética ni de precio: es una decisión esencial para circular protegido.
“Voy ahí al lado” no elimina el riesgo
Uno de los hábitos más peligrosos en verano es pensar que un desplazamiento corto no requiere las mismas precauciones.
Ir hasta la playa, hacer una compra rápida, acercarse a una terraza, visitar a un amigo o recorrer unas pocas calles no convierte el trayecto en seguro por sí mismo. La carretera no distingue entre un viaje largo y uno de apenas unos minutos.
La DGT insiste en la importancia de anticiparse a las maniobras de otros conductores, no dar por hecho que ha sido visto y extremar la atención ante cambios de carril, giros, cruces, incorporaciones o vehículos estacionados.
En moto, la prevención empieza antes de que aparezca el peligro.
El calor no es excusa para conducir sin protección
Las altas temperaturas invitan a vestir ligero, pero conducir una moto no debe confundirse con ir de paseo.
Además, en los meses de calor conviene realizar pausas frecuentes en trayectos largos, mantenerse bien hidratado y evitar conducir en las horas de mayor exposición al sol cuando sea posible. El cansancio, la deshidratación y el calor excesivo pueden afectar a la concentración y a la capacidad de reacción.
En moto, las chanclas se quedan en la playa
Las chanclas, sandalias sin sujeción o zapatos inestables pueden parecer cómodos para el verano, pero no son una buena elección para conducir.
La DGT aconseja utilizar calzado cerrado, cómodo, flexible y que sujete correctamente el pie. Un calzado adecuado permite manejar mejor los mandos de la moto y ofrece una mayor protección ante golpes, rozaduras o caídas.
Las chanclas son para la playa. Para conducir, mejor zapatillas adecuadas, botas ligeras o calzado específico de moto.
Antes de salir, también hay que revisar la moto
La seguridad no depende únicamente del motorista. Antes de emprender un trayecto, especialmente si se va a viajar o circular con frecuencia durante el verano, conviene revisar el estado de la motocicleta.
Neumáticos, frenos, luces, nivel de aceite, refrigeración, suspensión y batería son algunos de los elementos que deben comprobarse antes de salir. Una revisión preventiva puede evitar averías, reducir riesgos y hacer que cada trayecto sea más seguro.
También es importante mantener limpio el visor del casco, si se utiliza, así como comprobar que no presenta daños o rayas que puedan afectar a la visibilidad.
Ojo con los menores: seguridad sin improvisaciones
Cuando un menor viaja como pasajero, la responsabilidad es todavía mayor. La DGT recuerda que todo menor que viaje en motocicleta o ciclomotor debe utilizar un casco homologado, adaptado a su talla y correctamente ajustado. Además, debe viajar detrás del conductor, sentado a horcajadas y con los pies apoyados en los reposapiés laterales.
La edad general para viajar como pasajero en moto o ciclomotor es a partir de los 12 años. De forma excepcional, pueden hacerlo desde los 7 años cuando viajen con su padre, madre, tutor o con una persona adulta autorizada.
Desde NZI recomiendan no improvisar nunca un viaje con menores. Antes de iniciar la marcha es fundamental comprobar que el niño o niña alcanza correctamente los reposapiés, puede mantenerse sentado con estabilidad y dispone de un casco y equipamiento adecuados.
Disfrutar de la moto en verano es sinónimo de libertad, agilidad y planes improvisados. Pero esa libertad debe ir siempre acompañada de responsabilidad.
Casco homologado y bien abrochado. Equipamiento adaptado al calor. Guantes, calzado cerrado y prendas ventiladas. Hidratación. Pausas. Atención a los demás vehículos. Revisión de la moto. Y máxima precaución cuando viajan menores.
Porque en moto no se trata solo de llegar. Se trata de llegar bien.
NZI Helmets recuerda este verano una idea sencilla, pero esencial: no importa si el destino está “ahí al lado”; proteger la cabeza y conducir con responsabilidad siempre es el mejor plan.




