El macroproyecto fotovoltaico de Sarbil, previsto en Cabezón de Etxauri, ha quedado paralizado tras la declaración de impacto ambiental desfavorable emitida por el Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Navarra, publicada en la Resolución 1090E/2026, de 15 de septiembre. La iniciativa, que se pretendía desarrollar sobre terrenos de Etxauri, la Cendea de Olza y Orkoien, ha sido finalmente desestimada tras un año de oposición vecinal.
Según explica el colectivo Cabezón de Etxauri Bizirik, impulsor de la movilización contraria al proyecto, en abril presentaron ante el Departamento de Medio Ambiente un dossier de 260 páginas con 23 alegaciones ambientales, jurídicas y técnicas, además de más de 2.500 alegaciones firmadas en papel, a las que se sumaron otras remitidas por vía digital. A esta oposición se unieron los ayuntamientos de Cendea de Olza, Salinas de Oro, Valle de Goñi, Bidaurreta, Belaskoain, Larraia, Izurzu, Lezaun, Otxobi y Sarasate, así como la Federación Navarra de Deportes de Montaña y Escalada, la Asociación Urbi Auzo Elkartea, Gure Haizea, Urbasa Andia Bizirik, la Fundación Sustrai Eraikuntza, Ecologistas en Acción, SEO/BirdLife y el grupo Satorrak, que también solicitaron la paralización del macroproyecto.
En su resolución, la Administración autonómica considera que la actuación industrial prevista resultaba incompatible con un enclave de "valores ambientales, ecológicos y paisajísticos muy elevados".
Casi un año de movilización
El colectivo Cabezón de Etxauri Bizirik sitúa el origen del conflicto el 31 de octubre de 2025, fecha en la que, según su relato, el Ayuntamiento de Etxauri, la empresa promotora y el equipo de ingeniería explicaron que ya existía un acuerdo firmado para desarrollar el proyecto. Desde entonces, el colectivo ha denunciado falta de transparencia y participación pública en la tramitación, así como el gasto de 14.000 euros de fondos municipales del Ayuntamiento de Etxauri en un proceso deliberativo que, a su juicio, se puso en marcha cuando la decisión ya estaba tomada.
Los promotores del proyecto contaron con el respaldo del Ayuntamiento de Etxauri y, según denuncia el colectivo opositor, con el apoyo de EH Bildu. Desde Cabezón de Etxauri Bizirik se ha cuestionado además el uso de términos como "agrovoltaico" o "ecovoltaico" para describir la instalación, así como afirmaciones —que el colectivo considera no acreditadas— sobre el respaldo de la cooperativa Goiener, el destino local del consumo energético o la revisión periódica de los impactos ambientales.
El colectivo defiende que su oposición "no nace de un rechazo a las energías renovables", sino de la convicción de que no todos los emplazamientos son adecuados para instalaciones industriales de este tipo.
Tras conocerse la resolución, Cabezón de Etxauri Bizirik ha trasladado su agradecimiento al Departamento de Medio Ambiente "por su objetividad, su independencia y su rigor técnico", así como a las entidades, ayuntamientos y concejos que han respaldado la oposición al proyecto durante el último año.









