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Las piscinas también se preparan para el invierno; las claves de un buen invernaje

El último baño del verano no pone fin al cuidado de las piscinas. Con la bajada de las temperaturas comienza una fase menos visible, pero decisiva para...

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El último baño del verano no pone fin al cuidado de las piscinas. Con la bajada de las temperaturas comienza una fase menos visible, pero decisiva para conservar el agua y evitar daños en los equipos durante los meses de frío. Vaciar el vaso cada año, además de obligar a reponer miles de litros, elimina la presión que el agua ejerce sobre sus paredes.

Frente a ello, Ferrocano Suministros explica cómo el invernaje permite proteger tanto el agua como la instalación y dejar preparado el camino para recuperar su uso cuando vuelva el buen tiempo.

Los 15 ºC marcan el verdadero comienzo del invernaje

El calendario puede señalar el final del verano, pero no determina cuándo debe empezar el proceso. Desde Ferrocano Suministros explican que la referencia está en la temperatura del agua: conviene esperar hasta que permanezca por debajo de 15 ºC. Adelantarse mientras continúa caliente favorece que los productos químicos pierdan eficacia con mayor rapidez y que las algas sigan proliferando.


A partir de ese momento, el procedimiento cambia según el clima. En zonas templadas, el invernaje activo mantiene la filtración entre una y dos horas al día y requiere dosis reducidas de cloro. En lugares con riesgo elevado de heladas, el pasivo supone detener el motor, purgar las tuberías, utilizar productos específicos y cubrir el vaso.

También requieren atención especial las instalaciones con cloración salina. Al bajar de 15 ºC, la conductividad del agua disminuye y el equipo puede verse forzado para producir cloro. Ferrocano Suministros aconseja apagar el clorador y, cuando sea posible, extraer y limpiar la célula antes de almacenarla en seco.

Proteger el agua sin descuidar tuberías, equipos y cobertores

El primer paso es retirar a fondo la suciedad acumulada. Desde Ferrocano Suministros explican que el robot limpiafondos permite actuar sobre el fondo y las paredes, antes de continuar con la limpieza de la línea de flotación y el vaciado de los cestillos de los skimmers. A continuación, se realiza un lavado y enjuague del filtro, se ajusta el pH entre 7,2 y 7,6 y se aplica cloro de choque durante unas seis u ocho horas de filtración. Al día siguiente se incorpora el líquido invernador, respetando la dosis indicada por el fabricante.

Entre los productos piscina destinados a esta preparación figuran reguladores de pH, cloro de acción rápida, invernadores, tapones, flotadores y cobertores. Ferrocano Suministros señala además que, en vasos de liner o poliéster, debe utilizarse un invernador sin cobre para evitar manchas en las paredes.

En zonas con heladas, la atención se desplaza también hacia la instalación: se reduce el nivel del agua, se vacían las tuberías y se colocan tapones y flotadores para proteger skimmers y boquillas frente a la presión del hielo. Una lona opaca limita, además, el paso de la luz y dificulta la aparición de algas.

El líquido invernador mantiene generalmente su efecto entre tres y cuatro meses, según las temperaturas y las lluvias, por lo que Ferrocano Suministros recomienda una segunda aplicación a mitad del invierno. Así, el periodo sin baños deja de ser una pausa para convertirse en una parte esencial del mantenimiento hasta la siguiente temporada.

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