Un cardenal alemán avisa que en la Iglesia de Barcelona ya se habla de sacerdocio femenino y bendición de parejas gays

Cree que las reformas planteadas por el camino sinodal alemán están repercutiendo en otros lugares

ROMA, 23 (EUROPA PRESS)

El cardenal alemán Gerhard Ludwig Müller, antiguo prefecto de la entonces Congregación para la Doctrina de la Fe, ha puesto de ejemplo la diócesis de Barcelona como uno de los lugares en los que ha repercutido el camino sinodal alemán, el proceso de escucha que ha enfrentado a la Iglesia católica germana con el Vaticano por sus reflexiones sobre temas como el celibato, el sacerdocio femenino o la bendición de parejas homosexuales.

«Pienso en lo que está pasando en la Iglesia de Barcelona, donde ya se habla de la reforma y se está poniendo el foco en el sacerdocio femenino y la bendición de las parejas homosexuales. También en este caso, en la agenda sinodal que proponen algunos grupos, nunca se menciona la evangelización, ni cómo predicar el Evangelio, ni cómo transmitir la fe de Jesucristo», señala el purpurado en el libro ‘In buona fede’ (Solferino), al que ha tenido acceso Europa Press y que será publicado el próximo viernes 27 de enero.

En formato de entrevista respuesta, cuestionado por la periodista vaticanista italiana Franca Giansoldati, del diario romano ‘Il Messaggero’, Müller alerta de que ciertas peticiones, en relación a la reflexión iniciada en Alemania antes de que el Pontífice convocara un Sínodo a nivel mundial, «sacuden los cimientos hasta el punto de repercutir en otros lugares» y pone como ejemplo a la Iglesia de Barcelona, una archidiócesis presidida por el cardenal Juan José Omella que es, además, el presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE).

El Papa Francisco convocó en 2021 un proceso por etapas de escucha sinodal de la Iglesia, denominado Sínodo de los Obispos sobre la Sinodalidad, que culminará en 2024. Este proceso de reflexión sobre el futuro de la Iglesia, comenzó en las diócesis locales, se trasladó al ámbito nacional y, posteriormente, tendrán lugar una asamblea continental y, finalmente, una universal.

En este contexto, las temáticas a las que se refiere Müller se reflejaron en el documento de síntesis que la Archidiócesis de Barcelona hizo público el pasado mes de junio y que recogían las aportaciones recibidas durante los últimos meses desde todas las iglesias particulares de la diócesis.

En concreto, en el documento enviado a la CEE, la diócesis catalana plantea, entre otros asuntos, abrir la posibilidad al celibato opcional, al acceso al sacerdocio de hombres casados y avanzar en la reflexión sobre el acceso de las mujeres al sacerdocio.

Aunque Müller solo se refiere a Barcelona, en los documentos de síntesis de otras diócesis, como la de Gerona, Huelva, Vitoria, Madrid o Tarragona, también se hace referencia a alguna de estas cuestiones.

Estas propuestas se recogieron, además, en un documento posterior redactado por la CEE -que recoge las síntesis de las diferentes diócesis españolas. Sin embargo, en ese mismo texto ya se precisaba que se trata de cuestiones suscitadas «solo en algunas diócesis y, en ellas, por un número reducido de grupos o personas».

En todo caso, este sábado 28 de enero, obispos, sacerdotes, religiosos y laicos españoles, se reunirán en la sede de la CEE para perfilar las propuestas que finalmente el conjunto de la Iglesia Española llevará al Vaticano. Según informó la CEE, los participantes en este encuentro podrán añadir o matizar las aportaciones del documento de síntesis de la Iglesia española.

El exprefecto, a quien el Papa Francisco sustituyó por el español Luis Francisco Ladaria, también lamenta que la Iglesia se presenta como una organización social dedicada a los refugiados y a los pobres. «Aspectos ciertamente importantes, pero olvidando en el camino que la misión es el sacramento de la salvación eterna, en comunión con Dios», dice.

«DESTRUCCIÓN» DE LA IGLESIA ALEMANA

Además, se muestra convencido de que el camino sinodal alemán «conducirá a la destrucción de la Iglesia católica en Alemania». En su opinión, se está produciendo una situación «mucho peor que un cisma». «Es apostasía, no cisma. Es más grave porque significa abandonar concretamente los fundamentos del cristianismo», manifiesta.

Así, detalla que los obispos o el Papa no pueden ser sometidos por la Iglesia «a mecanismos democráticos de votación, como exigen muchos en Alemania», donde en el camino sinodal participan y votan tanto obispos como laicos.

Los obispos alemanes se reunieron el pasado mes de noviembre con miembros de la Curia romana y tuvieron un encuentro con el Papa Francisco para explicar los temas que se han tratado en el camino sinodal alemán, que empezó a andar en 2019, antes de la convocatoria mundial del Papa del Sínodo de la Sinodalidad en 2021, y que fue planteado como un proceso en el que laicos y religiosos germanos, también obispos, debatían propuestas de cambio en la Iglesia católica, algunas polémicas, como repensar la moral sexual sobre la homosexualidad o el sacerdocio femenino.

Aunque los prelados alemanes alejaron la posibilidad de un cisma entonces, tanto el actual prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, el español Luis Francisco Ladaria, como el prefecto del Dicasterio para los Obispos, Marc Ouellet, expresaron «sus preocupaciones y reservas respecto a la metodología, los contenidos y las propuestas del Camino Sinodal, proponiendo, en beneficio de la unidad de la Iglesia y de su misión evangelizadora, que se incluyan en el Sínodo de la Iglesia universal las peticiones que han surgido hasta ahora».

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