Un estudio evidencia qué anticuerpos neutralizan mejor el coronavirus

MADRID, 13 (EUROPA PRESS)

Los análisis de sangre para detectar anticuerpos contra el SARS-CoV-2, el virus que causa la COVID-19, son una herramienta importante para diagnosticar la enfermedad, desarrollar posibles tratamientos y comprobar la eficacia de las vacunas. Aunque se dispone de estas pruebas, se sabe muy poco sobre cómo interactúan los distintos anticuerpos con los antígenos del virus. Por ello, científicos de la Universidad de Salud de Fujita (Japón) se propusieron evaluar varios anticuerpos específicos contra el antígeno y determinar cuál de ellos tenía la mayor actividad neutralizadora contra el SARS-CoV-2.

“Nuestro objetivo era cuantificar la actividad neutralizadora de estos diferentes anticuerpos contra el SARS-CoV-2. Observamos los anticuerpos específicos de diferentes partes de la proteína S y de la proteína N para determinar cuál de ellos era el que mejor predecía la detención del virus”, explica Hidetsugu Fujigaki, líder de la investigación, que se ha publicado en la revista ‘Journal of Immunology’.

Lo hicieron mediante un análisis de muestras de sangre de 41 pacientes de COVID-19 en el Hospital Universitario de Salud de Fujita. El equipo desarrolló ensayos utilizando tres anticuerpos comunes (IgG, IgM e IgA), cada uno de ellos dividido en isotipos que se unen específicamente a cinco antígenos (tres partes de la proteína S, incluyendo el dominio de unión al receptor [RBD], la proteína S completa y la proteína N completa).

Los resultados de sus experimentos mostraron que todos los isotipos de anticuerpos que se unen a la proteína S (completa y partes) eran altamente específicos, pero los isotipos de anticuerpos que se unen a la proteína N lo eran menos. Con pequeñas variaciones, todos los anticuerpos son detectables en los pacientes aproximadamente dos semanas después de la aparición de los síntomas, y la sensibilidad de detección era superior al 90 por ciento (excepto en el caso de la IgM que se une a la proteína N).

Es importante destacar que los investigadores demostraron que la IgG específica de la RBD de la proteína S tenía la mayor correlación con la actividad neutralizadora del virus y la gravedad de la enfermedad. En otras palabras, la medición de los niveles de IgG específica de la RBD podría decirnos mucho sobre la respuesta inmunitaria de los pacientes de COVID-19, y podría ser la base para mejorar los análisis de sangre de COVID-19.

“También estamos muy entusiasmados con nuestros hallazgos por sus implicaciones para la terapia de suero/plasma de convalecencia, un tipo de tratamiento en el que se transfunde sangre de personas que se han recuperado de la COVID y tienen altos niveles de anticuerpos contra el SARS-CoV-2. Ser capaces de demostrar que el anticuerpo IgG contra la RBD está altamente correlacionado con la actividad neutralizadora significa que podemos identificar a los donantes de sangre adecuados para este tratamiento”, añade Fujigaki.

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