Una decena de hospitales españoles inician un “pionero” ensayo clínico con inmunoterapia en 29 tipos de tumores

MADRID, 14 (PRENSA EUROPEA)

Una decena de hospitales españoles han iniciado el “pionero” ensayo clínico ‘ACROPOLI’, promovido por el grupo cooperativo de investigación académica en cáncer SOLTI (formado por más de 400 investigadores españoles y portugueses), para evaluar el empleo de la inmunoterapia en 29 tipos de tumores diferentes. En él participarán 141 pacientes, según informa en un comunicado de prensa.

Se trata del primer estudio ‘basket’ (aquellos en los que los pacientes no se agrupan por tipo de tumor sino por la alteración molecular que padecen) que realiza el grupo cooperativo de investigación en cáncer. En concreto, evaluará el valor predictivo del biomarcador molecular PD1, que comparten los 29 tipos de tumores que participan en el trabajo científico.

“Los resultados del estudio supondrán un gran avance en el tratamiento de múltiples tipos de cáncer; especialmente, para aquellos menos convencionales y estudiados por la dificultad de reclutamiento. El objetivo es medir la eficacia de la inmunoterapia para una alteración genética que sea común entre todos los participantes, independientemente de la localización del tumor”, destacan desde SOLTI.

Así, el estudio ACROPOLI, que durará dos años, pretende predecir el beneficio al tratamiento con un fármaco de la familia de los inhibidores de PD1: ‘spartalizumab’. “A los pacientes que participarán se les cuantificará la expresión del gen de PD1 de su tumor y se dividirán en dos grupos: unos con expresión alta, pero también se incluirán pacientes con una expresión baja para demostrar en qué casos la inmunoterapia no funciona”, explican.

Está liderado por el presidente de SOLTI e investigador principal de ACROPOLI, el jefe de Servicio de Oncología Médica del Hospital Clínic de Barcelona el doctor Aleix Prat, y por el director del VHIO, coinvestigador principal de ACROPOLI y jefe de Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitari Vall d’Hebron, el doctor Josep Tabernero.

Asimismo, en el estudio participarán ocho hospitales más, hasta llegar a los diez totales: la Fundación Instituto Valenciano de Oncología, el Hospital Clínico Universitario de Valencia, el Hospital Universitario Sant Joan de Reus de Tarragona, la Fundación Jiménez Díaz de Madrid, el Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid, el Hospital Universitario Germans Trias i Pujol de Badalona (Barcelona), y el Instituto Oncológico Barcelona (IOB) del Hospital Quirónsalud Barcelona.

MENOS TOXICIDAD QUE LA QUIMIOTERAPIA

Según indican desde SOLTI, habitualmente se estudia cada cáncer de forma individual; si bien en ‘ACROPOLI’ se van a analizar múltiples tipos de cáncer, pero que comparten la sobreexpresión del mismo biomarcador ‘PD1’ antes citado, para comprobar si la inmunoterapia funciona con independencia de la localización del tumor. “La inmunoterapia es la activación del propio sistema inmunológico para hacer frente al cáncer. Así, no se dirige el tratamiento al tumor sino al sistema inmune, por lo que la toxicidad es más baja que los tratamientos estándares como la quimioterapia”, valoran.

A juicio del doctor Aleix Prat, presidente de SOLTI, investigador principal de ‘ACROPOLI’y jefe del grupo Genómica traslacional y terapias dirigidas en tumores sólidos del IDIBAPS, este estudio va a permitir la participación de pacientes con tumores menos frecuentes para los que no hay tanta investigación clínica, ni tantos tratamientos aprobados. “Comprobaremos si utilizando un biomarcador específico, un subgrupo de estos pacientes pueden beneficiarse de la inmunoterapia como lo hacen otros tipos de cáncer mucho más habituales”, manifiesta el experto.

Mientras, el doctor Josep Tabernero, Director del VHIO, coinvestigador principal de ACROPOLI y jefe de Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitari Vall d’Hebron considera que uno de los objetivos que se persiguen con este estudio ‘basket’ es demostrar que el marcador basado en el gen PD-1 (utilizando la detección previa del ARN mensajero) es más sensible para determinar la población de pacientes que se benefician del tratamiento, que la expresión de la proteína PD-L1, detectada por inmunohistoquímica, y la empleada hasta ahora.

Desde SOLTI aseguran que “la trascendencia del estudio orbita entorno a tres grandes ejes: identificar a los pacientes a los que un campo emergente como la inmunoterapia puede tener un gran impacto; hacerlo mediante la oncología de precisión, es decir, a través de biomarcadores que determinen ‘a priori’ qué pacientes pueden beneficiarse de ello; y, por último, la transversalidad, avanzar hacia un tipo de estudio donde la localización del tumor no sea el objetivo principal.

“La inmunoterapia es una estrategia terapéutica que lleva años en desarrollo. La evidencia indica que es imprescindible conocer el estado de activación inmunológica de los tumores de los pacientes para predecir si la respuesta a este tipo de terapia será significativa o no; es lo que se denomina ‘tumores fríos’ o con baja cuantificación de PD1, comparados con los ‘tumores calientes’, aquellos en los que encontramos mayor cantidad de PD1”, sentencia.

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