La Universidad Pública de Navarra acogió este sábado por la mañana la primera prueba de la oposición para cubrir 42 plazas de bombero del Gobierno de Navarra. De los inscritos convocados, 468 personas se presentaron al examen, lo que representa el 65,5% del total de aspirantes. De ellas, 416 eran hombres (88,9%) y 52 mujeres (11,1%), una proporción que refleja la brecha de género que sigue existiendo en este cuerpo de emergencias.
Las 42 plazas convocadas se dividen a partes iguales: 21 corresponden al turno libre y 21 a promoción interna. La oposición, que arrancó en junio de 2026 tal y como estaba previsto, se estructura en dos grandes fases: una primera con pruebas de conocimientos, físicas y psicotécnicas, y una segunda consistente en un curso de formación básica en la Escuela de Seguridad y Emergencias de Navarra (ESEN), que se calificará como apto o no apto.
Test de 150 preguntas, ocho pruebas físicas y perfil psicológico
La primera fase comprende tres pruebas eliminatorias. La de este sábado fue el cuestionario teórico: un test de hasta 150 preguntas con cuatro opciones de respuesta, en el que cada error penaliza un tercio del valor de un acierto. La puntuación máxima es de 120 puntos, repartidos en tres bloques: legislación e instituciones de Navarra, conocimiento del territorio y conocimientos específicos. Quedan eliminados quienes no alcancen 60 puntos en total o no lleguen a la mitad de la puntuación asignada a cada bloque.
La segunda prueba consistirá en ocho ejercicios físicos: 100 metros a nado en estilo libre, el Test de Barrow de agilidad, press de banca, saltos laterales, equilibrio, Test de Cooper, trabajo en altura y capacidad en espacios confinados. La tercera prueba evaluará el perfil psicológico y competencial mediante cuestionarios y entrevistas, con una puntuación máxima de 25 puntos y un mínimo exigido de 12,5 para no quedar eliminado.
Quienes superen las tres pruebas accederán al curso de formación básica de la ESEN, último escalón antes de incorporarse al cuerpo.








