El Gobierno de Navarra, a través del Departamento de Salud, ha dado un paso decisivo en la planificación sanitaria de la Comunidad Foral con la apertura del proceso de exposición pública del Plan de Salud Navarra Horizonte 2030. Este documento estratégico, que se encuentra disponible para la participación de la ciudadanía en el portal de Gobierno Abierto, aspira a convertirse en la hoja de ruta que guíe las políticas públicas y la transformación asistencial durante los próximos años. Su aprobación definitiva por parte del Gobierno de Navarra y el Parlamento de Navarra está prevista para el último trimestre del año.
La elaboración de este documento ha sido el resultado de un proceso de construcción colectiva en el que han participado activamente más de 100 personas, incluyendo a profesionales sanitarios, entidades locales, universidades y colectivos sociales, bajo las directrices del anteproyecto de la Ley Foral de Salud de Navarra. Según ha explicado el director general de Salud, Antonio López, el plan asume que la salud no depende únicamente de la asistencia médica en los hospitales, sino que se construye de forma transversal en las aulas, los entornos laborales, los municipios y a través de las decisiones individuales cotidianas.
Desafíos demográficos en Navarra: envejecimiento poblacional y natalidad
El diseño de las nuevas medidas responde de manera directa a la realidad demográfica de la Comunidad Foral. Aunque Navarra cuenta con una situación de partida favorable, reflejada en una esperanza de vida que alcanza los 87,3 años en las mujeres y los 82 años en los hombres en 2024, el territorio se enfrenta a un notable reto de envejecimiento estructural.
La tasa de natalidad se sitúa en 6,7 nacimientos por cada 1.000 habitantes, lo que supone un retroceso del 30% en comparación con la década anterior. En la actualidad, las personas de 65 años o más representan el 21% de la población navarra, arrojando un índice de envejecimiento del 150,8%, el cual equivale a 151 personas mayores de 64 años por cada 100 menores de 15 años. Ante este escenario, y con el fin de estrechar la brecha existente entre la longevidad y los años vividos con plena autonomía, el plan prioriza la salud de las personas mayores y la atención a las enfermedades crónicas y la salud mental.
Cinco metas estratégicas para la transformación de la atención sanitaria
Para articular esta reforma global, el plan de acción se estructura en cinco grandes objetivos destinados a redefinir el cuidado de la población:
-
Políticas saludables y sostenibles: Fortalecer la gobernanza intersectorial para integrar el bienestar en todas las decisiones institucionales.
-
Salud en las etapas de la vida: Fomentar el envejecimiento activo, la crianza positiva, el bienestar emocional y la salud de las mujeres.
-
Reducción de la carga de enfermedad: Disminuir el impacto de las dolencias que generan discapacidad y mitigar las causas de mortalidad prematura.
-
Transformación del sistema de salud: Diseñar un modelo de atención más accesible, integrado y centrado en el paciente para responder a la cronicidad.
-
Investigación e innovación: Potenciar la capacidad científica y el uso del conocimiento de vanguardia para la toma de decisiones clínicas y de gestión.
El Plan de Salud Navarra Horizonte 2030 integrará además principios transversales de equidad, perspectiva de género y sostenibilidad ambiental. Una vez superado el trámite de exposición ciudadana y tras recibir el informe preceptivo del Consejo Navarro de Salud, el documento será remitido a la cámara legislativa para su debate parlamentario. La estrategia sanitaria tendrá una vigencia mínima de cinco años y contará con evaluaciones periódicas obligatorias ante el parlamento.









