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Gabriel Rufián inicia una gira para unir a la izquierda a nivel estatal

La gira comenzará el 18 de febrero en Madrid con un acto junto a Emilio Delgado, dirigente de Más Madrid

Gabriel Rufián ha decidido dar un paso más en su estrategia para articular una gran alianza de las izquierdas a nivel estatal y lo hará sobre el terreno: a partir del 18 de febrero arrancará una gira de actos públicos junto a líderes de los principales partidos situados a la izquierda del PSOE. Se trata de un movimiento medido en las formas, pero claro en el fondo: poner rostro, calendario y escenografía a la idea que el portavoz de ERC ha repetido durante meses en platós y entrevistas: “a la izquierda del PSOE no hay nada” y “si no nos ponemos de acuerdo, nos matarán por separado”.

La gira que arranca el 18 de febrero

Según ha adelantado laSexta, la gira comenzará el 18 de febrero en Madrid con un acto junto a Emilio Delgado, dirigente de Más Madrid, como primera foto de una serie de encuentros que pretende recorrer todo el arco plurinacional de la izquierda. La intención, según la misma información, es encadenar varios actos con referentes de las principales formaciones a la izquierda del PSOE, tras semanas de conversaciones discretas “con prácticamente todo el espectro” de ese espacio político.

El formato de estos encuentros busca combinar diálogo público con construcción de complicidades, más que anunciar de inmediato una lista conjunta cerrada. Rufián apuesta por la política de los gestos: compartir escenario, debatir en abierto y dejar que sea la propia imagen –un dirigente de ERC al lado de líderes de otras fuerzas– la que vaya instalando en la opinión pública la posibilidad de una futura candidatura común.

Un proyecto que viene de atrás

Esta iniciativa no surge de la nada, sino que prolonga el discurso que Rufián ha ido construyendo en los últimos meses de forma pública. . En sus entrevistas, el portavoz republicano ha sostenido que “a la izquierda del PSOE no hay nada” y que, al sumar o restar fuerzas, “no da”, porque no existe un proyecto definido capaz de reunir a quienes temen la alternativa conservadora.

Rufián ha reivindicado constantemente que “tanto en Cataluña como en España hay un espacio para conformar alianzas, espacios comunes” y se ha preguntado por qué no puede haber entendimientos entre Esquerra, CUP y Comuns en Cataluña, o entre Podemos, BNG, Bildu y ERC a nivel estatal. Más que un diseño cerrado de coalición, lo presenta como una invitación abierta, casi una interpelación moral: “por encima de la obediencia de partido, está la obediencia moral”.

Una apelación a las cúpulas desde la calle

La retórica del dirigente republicano combina crítica velada a las direcciones de los partidos con reivindicación de la calle como termómetro principal. “Yo no estoy para leer argumentarios, sino para intentar pensar y poner la oreja en lo que pasa en la calle, y en la calle se está pidiendo un frente”, defendió, apelando a una “ilusión” que, según él, siempre ha existido en la izquierda pero rara vez se ha articulado desde los espacios soberanistas e independentistas.

Rufián insiste en presentarse más como altavoz que como candidato. Cuando se le pregunta si le gustaría liderar ese eventual movimiento, responde que “eso da igual” y que lo importante es que el proyecto exista. Reconoce, no obstante, que tiene “pocas esperanzas de que se haga” y que “le caen palos” cada vez que lo plantea, consciente de las resistencias orgánicas que despierta en las cúpulas a las que pide, sin nombrarlas, que “pongan la oreja”.

El horizonte de una candidatura aún por definir

Más allá del discurso que ha venido repitiendo los últimos meses, la fecha que ya se conoce sitúa el 18 de febrero como punto de inflexión: el debate sobre la unidad de la izquierda plurinacional deja de ser relato televisivo para convertirse en una agenda de actos, viajes y fotos compartidas. Todavía no hay fórmula concreta –lista única, coalición o coordinación parlamentaria– y el propio Rufián admite que “no sabe” cómo se tendría que hacer, o que si lo supiera, no lo diría para “no tensionar” a las direcciones de los partidos.

La puesta en marcha de la gira marca el inicio de una ofensiva más estructurada, en la que cada acto, encuentro y declaración buscará reforzar una idea central: “nos tenemos que unir”. Que esa apelación cristalice en una candidatura conjunta sigue siendo una incógnita, pero la escena que comenzará en Madrid con Rufián y Emilio Delgado compartiendo escenario inaugura un nuevo capítulo en la batalla por el liderazgo del espacio a la izquierda del PSOE.

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