La Plataforma Navarra Religión en la Escuela ha denunciado públicamente un nuevo episodio que califica de "acoso laboral" contra el profesorado de Religión en la enseñanza pública navarra, que atribuye en esta ocasión al PSN y a Contigo-Zurekin, así como al resto de formaciones políticas y sindicales que respaldan la propuesta de derogación de la Ley Foral 15/2022, de 17 de mayo, que garantiza el mantenimiento de los puestos de trabajo de este colectivo docente.
Según la Plataforma, esta iniciativa política supone “llover sobre mojado” para un profesorado que, en los últimos años, ha sido objeto de una “campaña continuada de descrédito” por parte de determinados sectores políticos y sindicales. A su juicio, se ha cuestionado de forma reiterada su profesionalidad como docentes de la escuela pública, se han insinuado privilegios “inexistentes” y se ha reducido la carga horaria de la asignatura de Religión “a capricho”, todo ello por razones ideológicas y no pedagógicas.
La Plataforma sostiene que no existe en la educación pública navarra un colectivo “más vapuleado y cuestionado” que el profesorado de Religión, una situación que califica abiertamente como “acoso laboral de libro”.
Advierte además de que, si prospera la proposición para derogar la ley foral, una parte significativa del profesorado se verá gravemente afectada, con reducciones de jornada o incluso despidos. En este sentido, subraya que están en juego trayectorias laborales próximas a la jubilación, años de servicio en la escuela pública y la pérdida de empleos que, en su mayoría, corresponden a mujeres.
La Plataforma recuerda que este profesorado ha dado respuesta durante décadas a una demanda social existente para cursar la asignatura de Religión y que ha sido la propia Administración la que ha recurrido a estos docentes para atenderla. “Parece que ahora se les considera un profesorado de usar y tirar”, lamenta el comunicado.
Por último, la Plataforma Navarra Religión en la Escuela confía en que la proposición no salga adelante y reclama respeto para un colectivo que, asegura, ha contribuido durante años a una escuela pública “abierta a la sociedad, inclusiva y de calidad”.




