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70 personas ya han realizado sus voluntades anticipadas con el servicio de acompañamiento del COEGI

La iniciativa facilita a las enfermeras colegiadas y a personas de su entorno la elaboración del Documento de Voluntades Anticipadas (DVA), con el apoyo de enfermeras voluntarias. Las personas usuarias destacan la cercanía, la confianza y la facilidad del procedimiento para formalizar unas decisiones que, en muchos casos, se van posponiendo

  • 70 personas ya han realizado sus voluntades anticipadas con el servicio de acompañamiento del COEGI

La iniciativa facilita a las enfermeras colegiadas y a personas de su entorno la elaboración del Documento de Voluntades Anticipadas (DVA), con el apoyo de enfermeras voluntarias. Las personas usuarias destacan la cercanía, la confianza y la facilidad del procedimiento para formalizar unas decisiones que, en muchos casos, se van posponiendo


El servicio ofrece asesoramiento personalizado, resuelve dudas y acompaña durante todo el proceso, desde la reflexión sobre las preferencias personales hasta la preparación de la documentación.

Decidir cómo se quiere ser cuidado y qué tratamientos sanitarios se desean recibir cuando no se pueda expresar la voluntad es un derecho y una forma de ejercer la autonomía. Con este objetivo, el Colegio Oficial de Enfermería de Gipuzkoa (COEGI) ha puesto en marcha un servicio de acompañamiento para la elaboración del Documento de Voluntades Anticipadas (DVA), que ya han utilizado 70 personas, entre enfermeras y enfermeros colegiados y personas de su entorno cercano.

La iniciativa ofrece un espacio cercano y confidencial para resolver dudas, reflexionar sobre las preferencias personales en materia de cuidados y tratamientos sanitarios y formalizar el documento mediante la modalidad de firma ante tres testigos.

Detrás de este servicio del COEGI hay un grupo de enfermeras voluntarias con décadas de trayectoria profesional que ponen a disposición de otras compañeras y personas de su entorno su experiencia y su tiempo. Su labor va más allá de ayudar a cumplimentar un documento: consiste en escuchar, resolver dudas y ofrecer un espacio de confianza en el que cada persona pueda expresar libremente sus preferencias, sin sentirse juzgada y con todas las garantías de confidencialidad.

"Se trata de escuchar y ofrecer un espacio en el que cada persona pueda decidir libremente lo que quiere. Más allá del guion establecido, se crea una relación de confianza que permite abordar aspectos muy íntimos desde la total confidencialidad y sin juzgar", explica Marifran Egaña, enfermera voluntaria del servicio y miembro de la Junta del COEGI. Las voluntarias también se encargan de agilizar los trámites administrativos, preparar la documentación y facilitar su envío al registro correspondiente, con el objetivo de que el procedimiento resulte lo más sencillo posible.

Desde su experiencia, consideran fundamental que las personas puedan decidir sobre sus propios cuidados y tratamientos. "Es importantísimo devolver a las personas el derecho a decidir sobre su final de vida. Es un derecho básico y tiene que ver con la dignidad humana", señala Egaña.

En este sentido, recuerda que el acompañamiento al final de la vida forma parte de los principios y competencias de la Enfermería: "Cuando ya no se puede hacer nada desde el punto de vista curativo, acompañar también es cuidar. Se trata de estar al lado de la persona hasta el final, respetando sus deseos y su dignidad".

Entre las dudas más habituales que plantean las personas interesadas está el temor a que el Documento de Voluntades Anticipadas pueda limitar las decisiones sobre sus cuidados. Las voluntarias aclaran que el documento se tiene en cuenta cuando la persona no puede expresar por sí misma su voluntad ni tomar decisiones sobre su atención sanitaria. Mientras conserve esa capacidad, prevalece lo que manifieste en cada momento. Además, el documento puede modificarse o revocarse en cualquier momento.

Subrayan asimismo la importancia de afrontar este proceso cuando cada persona se sienta preparada y convencida de sus decisiones. "Es un servicio necesario y estamos encantadas de formar parte del proyecto. Teníamos el convencimiento de que era necesario, y acompañar a otras personas también nos hace reflexionar sobre nuestras propias preferencias", apunta Egaña.

Las voluntarias consideran asimismo importante hablar de la muerte y del final de la vida con naturalidad. "Vivimos en una sociedad que muchas veces da la espalda a la muerte, como si fuera un tema tabú. Es importante familiarizarnos con ella y entender que forma parte de la vida", reflexionan.

Cercanía
Quienes ya han utilizado el servicio destacan especialmente la cercanía de las enfermeras voluntarias y la sencillez del trámite. "Para muchas personas, formalizar las voluntades anticipadas es algo que tienen en mente, pero que van posponiendo. Contar con el acompañamiento de otras profesionales facilita dar ese paso y abordar el proceso desde la confianza", subraya Arrate Zumeta, presidenta del COEGI.

En este sentido, las enfermeras usuarias destacan, en general, la cercanía y el ambiente generado durante la sesión: "Me he encontrado como si estuviera con amigas, entre compañeras. Han sido muy facilitadoras y hemos estado el tiempo que ha sido necesario. No se hizo nada pesado, ni el papeleo ni el trámite". Asimismo, subrayan que el acompañamiento hace que el proceso resulte "menos frío y más personal".

Dejar constancia de las propias preferencias también aporta tranquilidad a las personas del entorno. Como señala una de las usuarias, haber cuidado a otras personas ayuda a reflexionar sobre qué tratamientos se desean y cuáles no: "El documento facilita las cosas a quienes se quedan, porque saben cuáles son tus deseos".

Actualmente se ha puesto en marcha un segundo ciclo de esta iniciativa del COEGI que, durante los meses de noviembre y diciembre, acompañará a enfermeras y enfermeros de Gipuzkoa y familiares a realizar su Documento de Voluntades Anticipadas.

La iniciativa facilita a las enfermeras colegiadas y a personas de su entorno la elaboración del Documento de Voluntades Anticipadas (DVA), con el apoyo de enfermeras voluntarias. Las personas usuarias destacan la cercanía, la confianza y la facilidad del procedimiento para formalizar unas decisiones que, en muchos casos, se van posponiendo


El servicio ofrece asesoramiento personalizado, resuelve dudas y acompaña durante todo el proceso, desde la reflexión sobre las preferencias personales hasta la preparación de la documentación.

Decidir cómo se quiere ser cuidado y qué tratamientos sanitarios se desean recibir cuando no se pueda expresar la voluntad es un derecho y una forma de ejercer la autonomía. Con este objetivo, el Colegio Oficial de Enfermería de Gipuzkoa (COEGI) ha puesto en marcha un servicio de acompañamiento para la elaboración del Documento de Voluntades Anticipadas (DVA), que ya han utilizado 70 personas, entre enfermeras y enfermeros colegiados y personas de su entorno cercano.

La iniciativa ofrece un espacio cercano y confidencial para resolver dudas, reflexionar sobre las preferencias personales en materia de cuidados y tratamientos sanitarios y formalizar el documento mediante la modalidad de firma ante tres testigos.

Detrás de este servicio del COEGI hay un grupo de enfermeras voluntarias con décadas de trayectoria profesional que ponen a disposición de otras compañeras y personas de su entorno su experiencia y su tiempo. Su labor va más allá de ayudar a cumplimentar un documento: consiste en escuchar, resolver dudas y ofrecer un espacio de confianza en el que cada persona pueda expresar libremente sus preferencias, sin sentirse juzgada y con todas las garantías de confidencialidad.

"Se trata de escuchar y ofrecer un espacio en el que cada persona pueda decidir libremente lo que quiere. Más allá del guion establecido, se crea una relación de confianza que permite abordar aspectos muy íntimos desde la total confidencialidad y sin juzgar", explica Marifran Egaña, enfermera voluntaria del servicio y miembro de la Junta del COEGI. Las voluntarias también se encargan de agilizar los trámites administrativos, preparar la documentación y facilitar su envío al registro correspondiente, con el objetivo de que el procedimiento resulte lo más sencillo posible.

Desde su experiencia, consideran fundamental que las personas puedan decidir sobre sus propios cuidados y tratamientos. "Es importantísimo devolver a las personas el derecho a decidir sobre su final de vida. Es un derecho básico y tiene que ver con la dignidad humana", señala Egaña.

En este sentido, recuerda que el acompañamiento al final de la vida forma parte de los principios y competencias de la Enfermería: "Cuando ya no se puede hacer nada desde el punto de vista curativo, acompañar también es cuidar. Se trata de estar al lado de la persona hasta el final, respetando sus deseos y su dignidad".

Entre las dudas más habituales que plantean las personas interesadas está el temor a que el Documento de Voluntades Anticipadas pueda limitar las decisiones sobre sus cuidados. Las voluntarias aclaran que el documento se tiene en cuenta cuando la persona no puede expresar por sí misma su voluntad ni tomar decisiones sobre su atención sanitaria. Mientras conserve esa capacidad, prevalece lo que manifieste en cada momento. Además, el documento puede modificarse o revocarse en cualquier momento.

Subrayan asimismo la importancia de afrontar este proceso cuando cada persona se sienta preparada y convencida de sus decisiones. "Es un servicio necesario y estamos encantadas de formar parte del proyecto. Teníamos el convencimiento de que era necesario, y acompañar a otras personas también nos hace reflexionar sobre nuestras propias preferencias", apunta Egaña.

Las voluntarias consideran asimismo importante hablar de la muerte y del final de la vida con naturalidad. "Vivimos en una sociedad que muchas veces da la espalda a la muerte, como si fuera un tema tabú. Es importante familiarizarnos con ella y entender que forma parte de la vida", reflexionan.

Cercanía
Quienes ya han utilizado el servicio destacan especialmente la cercanía de las enfermeras voluntarias y la sencillez del trámite. "Para muchas personas, formalizar las voluntades anticipadas es algo que tienen en mente, pero que van posponiendo. Contar con el acompañamiento de otras profesionales facilita dar ese paso y abordar el proceso desde la confianza", subraya Arrate Zumeta, presidenta del COEGI.

En este sentido, las enfermeras usuarias destacan, en general, la cercanía y el ambiente generado durante la sesión: "Me he encontrado como si estuviera con amigas, entre compañeras. Han sido muy facilitadoras y hemos estado el tiempo que ha sido necesario. No se hizo nada pesado, ni el papeleo ni el trámite". Asimismo, subrayan que el acompañamiento hace que el proceso resulte "menos frío y más personal".

Dejar constancia de las propias preferencias también aporta tranquilidad a las personas del entorno. Como señala una de las usuarias, haber cuidado a otras personas ayuda a reflexionar sobre qué tratamientos se desean y cuáles no: "El documento facilita las cosas a quienes se quedan, porque saben cuáles son tus deseos".

Actualmente se ha puesto en marcha un segundo ciclo de esta iniciativa del COEGI que, durante los meses de noviembre y diciembre, acompañará a enfermeras y enfermeros de Gipuzkoa y familiares a realizar su Documento de Voluntades Anticipadas.