La investigación reveló que el condenado, junto a su pareja y hermano, distribuía las pastillas mediante plataformas digitales, alcanzando 660 envíos en más de cuatro años desde Narón.
El jurado ha determinado que G.V.T. actuó con premeditación al apuñalar a su pareja, violando una orden de alejamiento y causando terror a su hija presente. La defensa busca reducir la condena.