El presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha anunciado que la emergencia por el accidente ferroviario pasa a nivel 1, una decisión adoptada por la dirección de la emergencia a propuesta de la propia comunidad. El cambio de nivel, que se ha acordado en la última reunión del órgano de coordinación, permitirá desmovilizar a buena parte de los medios que ya han cumplido su cometido, aunque seguirán sobre el terreno numerosos dispositivos dedicados sobre todo a labores de vigilancia y a las que ordene la autoridad judicial.
Page ha agradecido el trabajo de más de 1.300 profesionales de distintos servicios y la colaboración de todas las comunidades autónomas, que se han ofrecido a ayudar a Castilla-La Mancha. También ha destacado la solidaridad de los vecinos de Urda, de Los Yébenes y de los pueblos del entorno, y ha asegurado que la respuesta recibida de toda España ha resultado “abrumadora” y “consuela”.
Un balance que puede crecer
El presidente autonómico ha cifrado en 69 los fallecidos confirmados, de los que 68 son cuerpos completos hallados en los depósitos y uno es una persona que murió en el hospital. Ha precisado que las notificaciones de fallecimiento se hacen solo con datos verificados por la autoridad judicial y la Guardia Civil. Existen además 70 denuncias de desaparición, y Page ha reconocido que podrían presentarse más.
Con esos datos sobre la mesa, ha avisado de que no se descarta que el número final de víctimas mortales supere las setenta. En las extracciones de los últimos días, además de cuerpos completos, aparecieron hasta 31 bolsas con restos parciales, lo que complica “enormemente” la identificación. Page ha pedido a los medios que traten la información con delicadeza por respeto a las familias, que esperan identificar a sus allegados.
Evolución positiva en los hospitales
De los 110 heridos hospitalizados en Castilla-La Mancha, 71 han recibido el alta y quedan 39 ingresados, con una evolución que ha calificado de razonablemente positiva. En Toledo permanecen 21, ocho de ellos en UCI; en Alcázar de San Juan, nueve, con tres en UCI; en Ciudad Real, ocho, con cinco en UCI; y en Albacete, uno. Page ha subrayado también la atención prestada en la Comunidad de Madrid a heridos leves que se desplazaron hasta allí.
Ayer, bomberos, la Unidad Militar de Emergencias y empresas privadas de grúas dieron la vuelta al vagón con un trabajo que Page ha calificado de “impecable” y “enormemente delicado”. Existía el temor de encontrar bajo él más víctimas mortales, algo que finalmente no ha ocurrido. Desde ahora, la gestión queda bajo la autoridad judicial, con protocolos estrictos de verificación de cadáveres y de notificación, y con personal de apoyo psicológico y social para las familias.
El presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha anunciado que la emergencia por el accidente ferroviario pasa a nivel 1, una decisión adoptada por la dirección de la emergencia a propuesta de la propia comunidad. El cambio de nivel, que se ha acordado en la última reunión del órgano de coordinación, permitirá desmovilizar a buena parte de los medios que ya han cumplido su cometido, aunque seguirán sobre el terreno numerosos dispositivos dedicados sobre todo a labores de vigilancia y a las que ordene la autoridad judicial.
Page ha agradecido el trabajo de más de 1.300 profesionales de distintos servicios y la colaboración de todas las comunidades autónomas, que se han ofrecido a ayudar a Castilla-La Mancha. También ha destacado la solidaridad de los vecinos de Urda, de Los Yébenes y de los pueblos del entorno, y ha asegurado que la respuesta recibida de toda España ha resultado “abrumadora” y “consuela”.
Un balance que puede crecer
El presidente autonómico ha cifrado en 69 los fallecidos confirmados, de los que 68 son cuerpos completos hallados en los depósitos y uno es una persona que murió en el hospital. Ha precisado que las notificaciones de fallecimiento se hacen solo con datos verificados por la autoridad judicial y la Guardia Civil. Existen además 70 denuncias de desaparición, y Page ha reconocido que podrían presentarse más.
Con esos datos sobre la mesa, ha avisado de que no se descarta que el número final de víctimas mortales supere las setenta. En las extracciones de los últimos días, además de cuerpos completos, aparecieron hasta 31 bolsas con restos parciales, lo que complica “enormemente” la identificación. Page ha pedido a los medios que traten la información con delicadeza por respeto a las familias, que esperan identificar a sus allegados.
Evolución positiva en los hospitales
De los 110 heridos hospitalizados en Castilla-La Mancha, 71 han recibido el alta y quedan 39 ingresados, con una evolución que ha calificado de razonablemente positiva. En Toledo permanecen 21, ocho de ellos en UCI; en Alcázar de San Juan, nueve, con tres en UCI; en Ciudad Real, ocho, con cinco en UCI; y en Albacete, uno. Page ha subrayado también la atención prestada en la Comunidad de Madrid a heridos leves que se desplazaron hasta allí.
Ayer, bomberos, la Unidad Militar de Emergencias y empresas privadas de grúas dieron la vuelta al vagón con un trabajo que Page ha calificado de “impecable” y “enormemente delicado”. Existía el temor de encontrar bajo él más víctimas mortales, algo que finalmente no ha ocurrido. Desde ahora, la gestión queda bajo la autoridad judicial, con protocolos estrictos de verificación de cadáveres y de notificación, y con personal de apoyo psicológico y social para las familias.