El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha utilizado un acto en Valladolid, ante alrededor de 5.000 personas según el partido, para cargar contra el Gobierno de Pedro Sánchez a raíz de los registros en la sede de ADIF y de los nuevos detenidos e investigados por presuntas mordidas y amaños, que ha calificado como «la enésima confirmación de hasta dónde ha llegado la degradación de este Gobierno». «Me encargaré de que todos asuman sus responsabilidades», ha afirmado.
Feijóo ha asegurado que, «si el dinero de la seguridad en los trenes ha acabado en el PSOE o en el bolsillo de alguno de los suyos, no bastará con que se marchen, tendrán que responder ante la Justicia». Y ha añadido: «Si han robado el dinero destinado a proteger la vida de los españoles, tendrán que salir del poder para entrar en la cárcel».
«Solo le importó el relato»
El líder popular ha sostenido que, «hasta en la tragedia», al Ejecutivo solo le importó el relato, hasta el punto de filtrar el audio de un maquinista fallecido. «Para alimentar el relato nunca les falta tiempo, pero luego no lo encuentran para mostrarle el respeto a los muertos en un funeral de Estado», ha recriminado. También ha cuestionado la «actitud lamentable» del PSOE, que a su juicio muestra «más preocupación por las elecciones que por la vida de los españoles» y da «más abrazos al ministro dimitido que a las víctimas».
Feijóo ha replicado a quienes hablan de calvario y dignidad: «El calvario es el de las víctimas. Y ahora se atreven a hablar de dignidad, pero dignidad no es irse por las elecciones después de 116 víctimas, sería haberlo hecho diez meses antes, haberlo revisado todo y haber pedido perdón». En una tragedia, ha dicho, «no importa el ministro ni el presidente, solo importan las víctimas, la gente y el país».
Auditoría ferroviaria y equipos «por capacidad»
De cara a una eventual llegada al Gobierno, Feijóo ha prometido una auditoría del transporte ferroviario: «Auditaremos los sistemas de seguridad, los sistemas de respaldo y hasta la última traviesa, porque hay que recuperar todas las garantías de seguridad». Ha asegurado que «los más preparados volverán a estar al frente de los puestos clave» y ha garantizado que no elegirá a nadie «por amiguismo, sino por su capacidad de gestión, rigor y experiencia». Ha presentado además su trayectoria como gestor como argumento: «La gestión es lo que separa un país que funciona de un país que pierde tiempo, dinero y vidas».
Sobre el campo, ha defendido que «el esfuerzo del mundo rural merece respeto» y ha criticado a un Gobierno «de espaldas al campo y a los pueblos». Se ha comprometido a pedir una moratoria regulatoria en Europa y ha asegurado que «ninguna ley española exigirá al campo más de lo que ya exige Europa», de modo que «toda obligación añadida será suprimida». Ha afirmado también que es necesario «garantizar una España mejor para las mujeres», a quienes, según ha dicho, este Gobierno «ha desprotegido y vejado desde los ministerios». Ha denunciado además ocho años de «desastre en vivienda», de «machismo institucional» y de «recaudar más impuestos que nunca».
«Los dimitiremos en las urnas»
Feijóo ha pedido movilizarse el 29 de noviembre para «devolver la esperanza» y demostrar que hay una alternativa: «El 29 de noviembre pondremos fin a este tormento y diremos que por fin empezamos una nueva etapa. Los dimitiremos en las urnas». Ha advertido de que no hay que fiarse de lo que haga y diga el Ejecutivo hasta esa fecha «para manipular a la gente» y ha defendido que hay que votar «para demostrar que ni Sánchez es España, ni Puente es Valladolid».
El presidente del PP ha señalado que, si quisiera hacer un mitin para apuntar al máximo responsable, no estaría en Valladolid, sino delante del Palacio de la Moncloa: «Sabemos dónde está el responsable de estos últimos ocho años, de nuestras infraestructuras y de nuestra inseguridad». Ha prometido que con un Gobierno del PP «se acabará el teatro, el gobernar desde la televisión o las redes sociales» y ha concluido: «Vamos a bajar el telón de este espectáculo lamentable».
El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha utilizado un acto en Valladolid, ante alrededor de 5.000 personas según el partido, para cargar contra el Gobierno de Pedro Sánchez a raíz de los registros en la sede de ADIF y de los nuevos detenidos e investigados por presuntas mordidas y amaños, que ha calificado como «la enésima confirmación de hasta dónde ha llegado la degradación de este Gobierno». «Me encargaré de que todos asuman sus responsabilidades», ha afirmado.
Feijóo ha asegurado que, «si el dinero de la seguridad en los trenes ha acabado en el PSOE o en el bolsillo de alguno de los suyos, no bastará con que se marchen, tendrán que responder ante la Justicia». Y ha añadido: «Si han robado el dinero destinado a proteger la vida de los españoles, tendrán que salir del poder para entrar en la cárcel».
«Solo le importó el relato»
El líder popular ha sostenido que, «hasta en la tragedia», al Ejecutivo solo le importó el relato, hasta el punto de filtrar el audio de un maquinista fallecido. «Para alimentar el relato nunca les falta tiempo, pero luego no lo encuentran para mostrarle el respeto a los muertos en un funeral de Estado», ha recriminado. También ha cuestionado la «actitud lamentable» del PSOE, que a su juicio muestra «más preocupación por las elecciones que por la vida de los españoles» y da «más abrazos al ministro dimitido que a las víctimas».
Feijóo ha replicado a quienes hablan de calvario y dignidad: «El calvario es el de las víctimas. Y ahora se atreven a hablar de dignidad, pero dignidad no es irse por las elecciones después de 116 víctimas, sería haberlo hecho diez meses antes, haberlo revisado todo y haber pedido perdón». En una tragedia, ha dicho, «no importa el ministro ni el presidente, solo importan las víctimas, la gente y el país».
Auditoría ferroviaria y equipos «por capacidad»
De cara a una eventual llegada al Gobierno, Feijóo ha prometido una auditoría del transporte ferroviario: «Auditaremos los sistemas de seguridad, los sistemas de respaldo y hasta la última traviesa, porque hay que recuperar todas las garantías de seguridad». Ha asegurado que «los más preparados volverán a estar al frente de los puestos clave» y ha garantizado que no elegirá a nadie «por amiguismo, sino por su capacidad de gestión, rigor y experiencia». Ha presentado además su trayectoria como gestor como argumento: «La gestión es lo que separa un país que funciona de un país que pierde tiempo, dinero y vidas».
Sobre el campo, ha defendido que «el esfuerzo del mundo rural merece respeto» y ha criticado a un Gobierno «de espaldas al campo y a los pueblos». Se ha comprometido a pedir una moratoria regulatoria en Europa y ha asegurado que «ninguna ley española exigirá al campo más de lo que ya exige Europa», de modo que «toda obligación añadida será suprimida». Ha afirmado también que es necesario «garantizar una España mejor para las mujeres», a quienes, según ha dicho, este Gobierno «ha desprotegido y vejado desde los ministerios». Ha denunciado además ocho años de «desastre en vivienda», de «machismo institucional» y de «recaudar más impuestos que nunca».
«Los dimitiremos en las urnas»
Feijóo ha pedido movilizarse el 29 de noviembre para «devolver la esperanza» y demostrar que hay una alternativa: «El 29 de noviembre pondremos fin a este tormento y diremos que por fin empezamos una nueva etapa. Los dimitiremos en las urnas». Ha advertido de que no hay que fiarse de lo que haga y diga el Ejecutivo hasta esa fecha «para manipular a la gente» y ha defendido que hay que votar «para demostrar que ni Sánchez es España, ni Puente es Valladolid».
El presidente del PP ha señalado que, si quisiera hacer un mitin para apuntar al máximo responsable, no estaría en Valladolid, sino delante del Palacio de la Moncloa: «Sabemos dónde está el responsable de estos últimos ocho años, de nuestras infraestructuras y de nuestra inseguridad». Ha prometido que con un Gobierno del PP «se acabará el teatro, el gobernar desde la televisión o las redes sociales» y ha concluido: «Vamos a bajar el telón de este espectáculo lamentable».