La Guardia Civil detuvo el martes en Picanya (Valencia) al presunto fundador del movimiento «Blocus» en España. Este individuo está acusado de coordinar, a través de grupos de Telegram, convocatorias de protestas estudiantiles que encubrían saqueos y actos violentos. La detención se realizó días antes de una movilización prevista para el 31 de octubre.
El detenido es señalado como creador y administrador de grupos en Telegram, desde donde se organizaban las acciones del movimiento. En estos grupos, se difundía contenido como vídeos de un encapuchado autoproclamado líder de «Blocus». La investigación se centra en posibles delitos de desórdenes públicos agravados y organización criminal.
Coordinación a través de redes sociales
La identificación del sospechoso se logró en pocos días, antes de la movilización anunciada para el 31 de octubre. Esta investigación está relacionada con los disturbios del 24 de octubre en Barcelona, donde participaron 500 personas en altercados que resultaron en saqueos e incendios. Muchos de los detenidos en esos eventos eran menores.
El movimiento utilizaba TikTok y carteles con inteligencia artificial para captar participantes, redirigiéndolos a grupos de WhatsApp y Telegram. Los organizadores pedían compartir los enlaces en entornos escolares, facilitando el acceso de menores a las convocatorias. Los mensajes instruían acudir con mochilas y pancartas para simular protestas estudiantiles.
Para el 31 de octubre, se planeaba reunir a los participantes y comunicar, mediante un chat privado, qué establecimientos eran más vulnerables. En las conversaciones se mencionaron joyerías y tiendas de lujo como objetivos, y se propusieron incendios en comercios y edificios públicos. Se tomaron medidas para ocultar estas comunicaciones.
Uso de plataformas digitales para captación
La intervención de la Guardia Civil, basada en el seguimiento de fuentes abiertas y mensajería, permitió vincular al detenido con varios grupos de Telegram. Se detectaron preparativos para nuevas convocatorias en Barcelona y otras ciudades. La detención se produjo mientras se planeaban estas movilizaciones.
La Guardia Civil enfatiza que las convocatorias disfrazadas de protestas no justifican saqueos ni violencia. Los promotores y participantes en actos delictivos pueden enfrentar serias consecuencias penales. Se insta a familias y centros educativos a estar atentos a mensajes que inciten a ocultar identidades o cometer actos violentos.
La Guardia Civil detuvo el martes en Picanya (Valencia) al presunto fundador del movimiento «Blocus» en España. Este individuo está acusado de coordinar, a través de grupos de Telegram, convocatorias de protestas estudiantiles que encubrían saqueos y actos violentos. La detención se realizó días antes de una movilización prevista para el 31 de octubre.
El detenido es señalado como creador y administrador de grupos en Telegram, desde donde se organizaban las acciones del movimiento. En estos grupos, se difundía contenido como vídeos de un encapuchado autoproclamado líder de «Blocus». La investigación se centra en posibles delitos de desórdenes públicos agravados y organización criminal.
Coordinación a través de redes sociales
La identificación del sospechoso se logró en pocos días, antes de la movilización anunciada para el 31 de octubre. Esta investigación está relacionada con los disturbios del 24 de octubre en Barcelona, donde participaron 500 personas en altercados que resultaron en saqueos e incendios. Muchos de los detenidos en esos eventos eran menores.
El movimiento utilizaba TikTok y carteles con inteligencia artificial para captar participantes, redirigiéndolos a grupos de WhatsApp y Telegram. Los organizadores pedían compartir los enlaces en entornos escolares, facilitando el acceso de menores a las convocatorias. Los mensajes instruían acudir con mochilas y pancartas para simular protestas estudiantiles.
Para el 31 de octubre, se planeaba reunir a los participantes y comunicar, mediante un chat privado, qué establecimientos eran más vulnerables. En las conversaciones se mencionaron joyerías y tiendas de lujo como objetivos, y se propusieron incendios en comercios y edificios públicos. Se tomaron medidas para ocultar estas comunicaciones.
Uso de plataformas digitales para captación
La intervención de la Guardia Civil, basada en el seguimiento de fuentes abiertas y mensajería, permitió vincular al detenido con varios grupos de Telegram. Se detectaron preparativos para nuevas convocatorias en Barcelona y otras ciudades. La detención se produjo mientras se planeaban estas movilizaciones.
La Guardia Civil enfatiza que las convocatorias disfrazadas de protestas no justifican saqueos ni violencia. Los promotores y participantes en actos delictivos pueden enfrentar serias consecuencias penales. Se insta a familias y centros educativos a estar atentos a mensajes que inciten a ocultar identidades o cometer actos violentos.