La Guardia Civil ha detenido a ocho individuos vinculados a una organización criminal dedicada al tráfico de drogas, operando desde una casa rural en Guadalajara. El miércoles, las autoridades incautaron cerca de 2.775 kilos de cocaína en el lugar. La operación incluyó la intervención de cuatro fusiles de asalto, móviles y vehículos, uno de ellos con un compartimento oculto.
La investigación comenzó con la vigilancia de una nave y una casa rural en Guadalajara, sospechosas de actividades de tráfico de drogas. Durante las inspecciones, la Guardia Civil descubrió un vehículo con un doble fondo que contenía 55 kilos de cocaína y un camión con 90 paquetes ocultos, sumando 99 kilos de la sustancia.
La casa rural servía como almacén principal de la droga, mientras que la nave se utilizaba para preparar los vehículos con compartimentos ocultos. Estos vehículos eran empleados para transportar la cocaína a diversas ubicaciones en España y Europa, facilitando así la distribución de la sustancia a gran escala.
Operación en Guadalajara
Con la autorización judicial, el registro de la casa rural reveló 2.775 kilos de cocaína, junto con cuatro fusiles de asalto Kalashnikov y ocho cargadores. Además, se encontraron varios teléfonos móviles y tres vehículos, uno de los cuales contenía 28.000 euros en efectivo en un doble fondo.
Los ocho detenidos, todos hombres, son presuntos integrantes de una red criminal que distribuía grandes cantidades de cocaína a clientes en España y otros países europeos. Esta organización representaba el primer eslabón en la cadena de suministro de droga dentro del mercado europeo.
Incautaciones y detenciones
Siete de los detenidos ya han ingresado en prisión tras pasar a disposición judicial. La operación resalta la magnitud de la red y su capacidad para distribuir cocaína a gran escala, lo que supone un golpe significativo al tráfico de drogas en la región.
La investigación fue realizada por la Policía Judicial de la Guardia Civil de las Comandancias de Madrid y Guadalajara, quienes continúan trabajando en el caso para desmantelar completamente la organización y evitar su reactivación.
La Guardia Civil ha detenido a ocho individuos vinculados a una organización criminal dedicada al tráfico de drogas, operando desde una casa rural en Guadalajara. El miércoles, las autoridades incautaron cerca de 2.775 kilos de cocaína en el lugar. La operación incluyó la intervención de cuatro fusiles de asalto, móviles y vehículos, uno de ellos con un compartimento oculto.
La investigación comenzó con la vigilancia de una nave y una casa rural en Guadalajara, sospechosas de actividades de tráfico de drogas. Durante las inspecciones, la Guardia Civil descubrió un vehículo con un doble fondo que contenía 55 kilos de cocaína y un camión con 90 paquetes ocultos, sumando 99 kilos de la sustancia.
La casa rural servía como almacén principal de la droga, mientras que la nave se utilizaba para preparar los vehículos con compartimentos ocultos. Estos vehículos eran empleados para transportar la cocaína a diversas ubicaciones en España y Europa, facilitando así la distribución de la sustancia a gran escala.
Operación en Guadalajara
Con la autorización judicial, el registro de la casa rural reveló 2.775 kilos de cocaína, junto con cuatro fusiles de asalto Kalashnikov y ocho cargadores. Además, se encontraron varios teléfonos móviles y tres vehículos, uno de los cuales contenía 28.000 euros en efectivo en un doble fondo.
Los ocho detenidos, todos hombres, son presuntos integrantes de una red criminal que distribuía grandes cantidades de cocaína a clientes en España y otros países europeos. Esta organización representaba el primer eslabón en la cadena de suministro de droga dentro del mercado europeo.
Incautaciones y detenciones
Siete de los detenidos ya han ingresado en prisión tras pasar a disposición judicial. La operación resalta la magnitud de la red y su capacidad para distribuir cocaína a gran escala, lo que supone un golpe significativo al tráfico de drogas en la región.
La investigación fue realizada por la Policía Judicial de la Guardia Civil de las Comandancias de Madrid y Guadalajara, quienes continúan trabajando en el caso para desmantelar completamente la organización y evitar su reactivación.