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La Guardia Civil intercepta una narcolancha con 3.000 kg de hachís en Mazagón y detiene a ocho personas

Los agentes, tras una intensa persecución, lograron detener la embarcación semirrígida equipada con potentes motores. La operación evitó un posible desastre en la costa onubense

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Momento de la interceptación por parte de la Guardia Civil de una narcolancha con tres toneladas de hachís en la costa de Huelva deteniendo a sus ochos tripulantes e incautando 76 fardos de droga
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La Guardia Civil interceptó una narcolancha que transportaba más de 3.000 kg de hachís frente a la costa de Mazagón, Huelva, el sábado 14 de octubre. La detección se realizó mediante vigilancia, lo que permitió activar un dispositivo de interceptación y abordaje con la colaboración del Servicio Marítimo Provincial y un helicóptero del Servicio Aéreo.

Tras localizar la embarcación, los agentes confirmaron visualmente la presencia de numerosos bultos que parecían ser fardos de hachís. Al detectar la presencia policial, la narcolancha intentó huir a gran velocidad, realizando maniobras peligrosas que pusieron en riesgo la seguridad de sus ocupantes y de los agentes.

Persecución y maniobras peligrosas

Durante la persecución, los tripulantes de la narcolancha arrojaron varias petacas de gasolina al mar. A pesar de estos intentos por evadir a las autoridades, la interceptadora “Río Tietar” de la Guardia Civil logró alcanzar la embarcación, permitiendo su abordaje y la detención de los ocho tripulantes.

La operación resultó en la aprehensión de 76 fardos de hachís, con un peso total de 3.040 kg. Además, se intervino la embarcación semirrígida equipada con cuatro motores de gran potencia y varias garrafas de carburante que permanecían en su interior al momento del abordaje.

Intervención y detenciones

Los detenidos enfrentan cargos por varios delitos, incluyendo uno contra la salud pública en la modalidad de tráfico de drogas, otro de contrabando, un delito contra la seguridad colectiva, conocido como «petaqueo», y un delito de desobediencia grave a agentes de la autoridad.

La operación subraya la eficacia de la coordinación entre las distintas unidades de la Guardia Civil en la lucha contra el narcotráfico. La rápida respuesta y el uso de tecnología avanzada fueron cruciales para el éxito de esta intervención, que evitó la distribución de una gran cantidad de droga en el mercado.

Este operativo es parte de los esfuerzos continuos por parte de las autoridades para combatir el tráfico de drogas en la región, utilizando tanto medios marítimos como aéreos para interceptar actividades ilegales en las costas españolas.

La Guardia Civil interceptó una narcolancha que transportaba más de 3.000 kg de hachís frente a la costa de Mazagón, Huelva, el sábado 14 de octubre. La detección se realizó mediante vigilancia, lo que permitió activar un dispositivo de interceptación y abordaje con la colaboración del Servicio Marítimo Provincial y un helicóptero del Servicio Aéreo.

Tras localizar la embarcación, los agentes confirmaron visualmente la presencia de numerosos bultos que parecían ser fardos de hachís. Al detectar la presencia policial, la narcolancha intentó huir a gran velocidad, realizando maniobras peligrosas que pusieron en riesgo la seguridad de sus ocupantes y de los agentes.

Persecución y maniobras peligrosas

Durante la persecución, los tripulantes de la narcolancha arrojaron varias petacas de gasolina al mar. A pesar de estos intentos por evadir a las autoridades, la interceptadora “Río Tietar” de la Guardia Civil logró alcanzar la embarcación, permitiendo su abordaje y la detención de los ocho tripulantes.

La operación resultó en la aprehensión de 76 fardos de hachís, con un peso total de 3.040 kg. Además, se intervino la embarcación semirrígida equipada con cuatro motores de gran potencia y varias garrafas de carburante que permanecían en su interior al momento del abordaje.

Intervención y detenciones

Los detenidos enfrentan cargos por varios delitos, incluyendo uno contra la salud pública en la modalidad de tráfico de drogas, otro de contrabando, un delito contra la seguridad colectiva, conocido como «petaqueo», y un delito de desobediencia grave a agentes de la autoridad.

La operación subraya la eficacia de la coordinación entre las distintas unidades de la Guardia Civil en la lucha contra el narcotráfico. La rápida respuesta y el uso de tecnología avanzada fueron cruciales para el éxito de esta intervención, que evitó la distribución de una gran cantidad de droga en el mercado.

Este operativo es parte de los esfuerzos continuos por parte de las autoridades para combatir el tráfico de drogas en la región, utilizando tanto medios marítimos como aéreos para interceptar actividades ilegales en las costas españolas.