Una chaqueta confeccionada con fibras recicladas puede exhibirse sobre un maniquí fabricado con materiales difíciles de recuperar al final de su vida útil. La escena resume una contradicción poco visible en el sector de la moda: mientras las marcas incorporan criterios medioambientales a sus prendas y embalajes, los elementos utilizados para presentarlas no siempre reciben la misma atención.
Los escaparates, expositores y maniquíes también forman parte del impacto ambiental de una tienda. Su fabricación consume recursos y su sustitución puede generar residuos. En este escenario, Pasqual Arnella, fabricante de maniquíes sostenibles, plantea una alternativa basada en el aprovechamiento de papel y cartón reciclados.
La sostenibilidad también depende de lo que rodea a las prendas
El diseño de los espacios comerciales influye en la cantidad de materiales que utiliza una marca. Renovar escaparates, modificar la distribución de una tienda o sustituir elementos de exposición son decisiones que pueden incrementar el consumo de recursos.
Los maniquíes convencionales suelen fabricarse con materiales como fibra de vidrio y resinas sintéticas. Su recuperación puede resultar compleja, especialmente cuando combinan componentes difíciles de separar. Por eso, además de valorar su apariencia, conviene considerar su composición, durabilidad y posibilidades de reutilización.
Incorporar criterios medioambientales al escaparate supone extender la sostenibilidad más allá del producto vendido. La elección de materiales y la planificación de su vida útil permiten abordar aspectos que habitualmente quedan fuera de la comunicación de las colecciones.
Más de un siglo de experiencia aplicado al papel reciclado
La trayectoria de Pasqual Arnella comenzó en 1892. Desde Barcelona, la empresa ha desarrollado su actividad alrededor de la transformación del papel, una experiencia que posteriormente trasladó a la fabricación de elementos para espacios comerciales.
Sus maniquíes Paperpaste se elaboran con papel y cartón reciclados mediante una tecnología de moldeado propia. El material permite fabricar figuras de cuerpo entero, torsos y otros expositores, conservando una textura característica que también puede integrarse en el diseño de las tiendas. La personalización constituye otra parte de la propuesta. Los establecimientos pueden elegir distintos acabados y colores para adaptar las piezas a su identidad visual, sin depender exclusivamente de los materiales utilizados tradicionalmente en este sector.
El proyecto recibió un reconocimiento internacional en 2024, cuando sus maniquíes obtuvieron un Green Product Award en la categoría Workspace. El jurado destacó el aprovechamiento innovador del papel recuperado para fabricar elementos destinados a la industria de la moda.
El caso ilustra cómo las decisiones sobre sostenibilidad pueden alcanzar también a los objetos que acompañan a las prendas. Para un fabricante de maniquíes sostenibles como Pasqual Arnella, el escaparate deja de ser únicamente un espacio de presentación y pasa a formar parte de las decisiones materiales que definen una tienda.

