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Lucas Paulano, subcampeón de Eurovisión Junior 2026 con «Cuore Bello»: el certamen lo ganó Armenia

El niño jienense de 10 años suma 184 puntos en Malta y devuelve a España al podio tres años después del segundo puesto de Sandra Valero en Niza

  • Lucas Paulano firma la frase del escenario -

España ha vuelto a tocar la gloria en Eurovisión Junior. Lucas Paulano, un niño de Jaén de 10 años, ha quedado segundo en la final celebrada la noche de este sábado en el Malta Fairs & Conventions Centre, en Ta' Qali, con la canción «Cuore Bello (Te quiero, te quiero)». El triunfo se lo ha llevado Armenia, con Naré y su tema «BOO!», que ha superado al representante español por apenas 18 puntos.

El resultado devuelve a España al podio del festival infantil tres años después de que Sandra Valero firmara el mismo segundo puesto en Niza 2023 con «Loviu». Lucas ha reunido 184 puntos, de los que 108 han llegado del jurado profesional, que ha situado a España solo por detrás de Francia, líder de esa votación con 114. Malta le ha concedido la máxima puntuación, 12 puntos, y todos los jurados con derecho a votarle le han otorgado algún punto. El televoto en línea ha añadido otros 76.

Una actuación a prueba de nervios

El menor ha defendido su propuesta con una interpretación que ha destacado por su naturalidad ante las cámaras y por una voz firme, sin que le pesara saber que millones de espectadores seguían la gala. Había avanzado su nivel en los ensayos a puerta cerrada días atrás, y el escenario ha confirmado aquellas buenas sensaciones.

La puesta en escena, firmada por Javier Pageo, ha girado en torno a los recuerdos de la infancia. Lucas ha cantado en el interior de una estructura circular formada por 523 bombillas que cambiaba con la música: primero ha hecho de puerta simbólica hacia su corazón y después se ha transformado en una noria, en alusión a la letra. Al comienzo, el niño ha abierto una caja de recuerdos que guardaba un peluche, su conejito Doudou, una medalla de fútbol y un espejo, y ha sacado de ella la entrada de la noria. A partir de ahí, las pantallas han proyectado imágenes de niños corriendo tras una pelota, una sesión de piano, un bebé que recibe un peluche, una feria o un niño jugando con un perro, mientras la iluminación pasaba de los azules a una explosión de colores.

Un final dorado y un mensaje escrito a mano

El cierre ha llegado con el escenario bañado en luz dorada, símbolo de la felicidad y de la conexión entre las vivencias del cantante, y un color que también evoca el rubio de su pelo. En el pabellón, las pulseras luminosas del público han parpadeado al ritmo del corazón del artista, mientras un corazón iluminado asomaba bajo su traje azul. La actuación ha terminado con la frase «Tonight will shine forever in my heart» («Esta noche brillará para siempre en mi corazón»), proyectada al fondo con la letra manuscrita del propio Lucas.

La canción, que mezcla versos en español y en italiano, ha sido compuesta con la ayuda de Blas Cantó, Carlos Almazán y Dangelo. Habla de las pequeñas cosas que se guardan con cariño, como las que caben en una caja de lata de galletas, y de las personas que permanecen en la memoria. Antes de su actuación, la tradicional postal del festival ha mostrado a Lucas jugando con una cinta y una radio de casete en distintos rincones de Malta, entre ellos la iglesia parroquial de la Natividad de la Virgen María, en la localidad de Mellieħa.

España ha vuelto a tocar la gloria en Eurovisión Junior. Lucas Paulano, un niño de Jaén de 10 años, ha quedado segundo en la final celebrada la noche de este sábado en el Malta Fairs & Conventions Centre, en Ta' Qali, con la canción «Cuore Bello (Te quiero, te quiero)». El triunfo se lo ha llevado Armenia, con Naré y su tema «BOO!», que ha superado al representante español por apenas 18 puntos.

El resultado devuelve a España al podio del festival infantil tres años después de que Sandra Valero firmara el mismo segundo puesto en Niza 2023 con «Loviu». Lucas ha reunido 184 puntos, de los que 108 han llegado del jurado profesional, que ha situado a España solo por detrás de Francia, líder de esa votación con 114. Malta le ha concedido la máxima puntuación, 12 puntos, y todos los jurados con derecho a votarle le han otorgado algún punto. El televoto en línea ha añadido otros 76.

Una actuación a prueba de nervios

El menor ha defendido su propuesta con una interpretación que ha destacado por su naturalidad ante las cámaras y por una voz firme, sin que le pesara saber que millones de espectadores seguían la gala. Había avanzado su nivel en los ensayos a puerta cerrada días atrás, y el escenario ha confirmado aquellas buenas sensaciones.

La puesta en escena, firmada por Javier Pageo, ha girado en torno a los recuerdos de la infancia. Lucas ha cantado en el interior de una estructura circular formada por 523 bombillas que cambiaba con la música: primero ha hecho de puerta simbólica hacia su corazón y después se ha transformado en una noria, en alusión a la letra. Al comienzo, el niño ha abierto una caja de recuerdos que guardaba un peluche, su conejito Doudou, una medalla de fútbol y un espejo, y ha sacado de ella la entrada de la noria. A partir de ahí, las pantallas han proyectado imágenes de niños corriendo tras una pelota, una sesión de piano, un bebé que recibe un peluche, una feria o un niño jugando con un perro, mientras la iluminación pasaba de los azules a una explosión de colores.

Un final dorado y un mensaje escrito a mano

El cierre ha llegado con el escenario bañado en luz dorada, símbolo de la felicidad y de la conexión entre las vivencias del cantante, y un color que también evoca el rubio de su pelo. En el pabellón, las pulseras luminosas del público han parpadeado al ritmo del corazón del artista, mientras un corazón iluminado asomaba bajo su traje azul. La actuación ha terminado con la frase «Tonight will shine forever in my heart» («Esta noche brillará para siempre en mi corazón»), proyectada al fondo con la letra manuscrita del propio Lucas.

La canción, que mezcla versos en español y en italiano, ha sido compuesta con la ayuda de Blas Cantó, Carlos Almazán y Dangelo. Habla de las pequeñas cosas que se guardan con cariño, como las que caben en una caja de lata de galletas, y de las personas que permanecen en la memoria. Antes de su actuación, la tradicional postal del festival ha mostrado a Lucas jugando con una cinta y una radio de casete en distintos rincones de Malta, entre ellos la iglesia parroquial de la Natividad de la Virgen María, en la localidad de Mellieħa.