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¿Quién dirige las emociones en la era de la IA? El teatro reclama su papel

Jeroni Obrador reúne teatro, neurobiología y actuación en «Nou el llum nou. Actuar Blai Bonet», un espectáculo que muestra cómo se construyen las emociones en escena y plantea qué se sabe de ellas.

  • ¿Quién dirige las emociones en la era de la IA? El teatro reclama su papel

Jeroni Obrador reúne teatro, neurobiología y actuación en «Nou el llum nou. Actuar Blai Bonet», un espectáculo que muestra cómo se construyen las emociones en escena y plantea qué se sabe de ellas.

Su obra «La guerra de las imágenes», de la que forma parte el monólogo de Marte, se convirtió en emblema del 15M y otros movimientos internacionales. Desde hace quince años, sus lecturas en más de diecisiete idiomas llevan a las redes y a las plazas de todo el mundo la reivindicación «Sí al teatro» y la defensa de la cultura.

Rodo Gener y Queralt Albinyana protagonizan el montaje, que se estrena los días 6 y 7 de noviembre en Santanyí, Mallorca. La producción prevé funciones en otras localidades de la isla, Valencia y Tenerife, y prepara una versión en inglés.

Se sabe que los algoritmos influyen en lo que se ve, se compra y se comparte. ¿Se sabe también reconocer qué ocurre en el cuerpo cuando se siente miedo, rabia o alegría? Esa pregunta está detrás de Nou el llum nou. Actuar Blai Bonet, el nuevo espectáculo del dramaturgo y director Jeroni Obrador, que se estrenará los días 6 y 7 de noviembre en el Teatre Principal de Santanyí, dentro del programa oficial del Any Blai Bonet.

La producción de TShock Cultura Emocional, protagonizada por Rodo Gener y Queralt Albinyana, con la participación de Conchi Almeda, lleva al escenario el trabajo de Obrador sobre actuación y neurobiología de las emociones. Los textos de Blai Bonet sirven de punto de partida para mostrar cómo una emoción modifica el cuerpo del intérprete, su voz y el sentido de lo que dice.

El humor y el conflicto entre los personajes conducen una función en la que el público puede participar desde su butaca o seguir lo que ocurre como observador. La propuesta permite ver parte del trabajo que suele quedar dentro de una sala de ensayo y plantea para qué puede servir fuera de ella.

Obrador, que ha desarrollado esta investigación en distintos países, defiende que conocer las respuestas emocionales es una tarea pendiente del siglo XXI. La expansión de la inteligencia artificial añade urgencia a esa idea: mientras la tecnología gana capacidad para analizar la conducta humana e influir en las decisiones individuales, muchas personas siguen sin comprender cómo funcionan sus propias emociones.

Un ensayo general con asuntos pendientes

Raquel llega a un ensayo general desbordada por la ansiedad después de trabajar el personaje de Elvira Skiud. Tiene un secreto que no sabe si contar y debe encontrarse con Tomàs, su expareja. Él quiere aprovechar la ocasión para explorar con ella y con los espectadores una herramienta de trabajo actoral basada en conocimientos actuales de neurobiología.

Pero el ensayo no sigue el curso previsto. La historia compartida de los personajes se cuela en la demostración y acaba convirtiéndola en una discusión sobre sus vínculos, sus contradicciones y la forma en que gestionan lo que sienten como actores.

Los intérpretes encarnan a otros intérpretes, de modo que el público asiste tanto al conflicto como a las transformaciones físicas y emocionales que lo acompañan. El montaje recorre seis emociones básicas y desemboca en un cierre centrado en la alegría y el bienestar. La música, la voz grabada y las proyecciones forman parte de ese recorrido.

La cultura emocional, una asignatura pendiente

Obrador comenzó esta investigación en 2007. Desde entonces la ha desarrollado en talleres, formación universitaria y experiencias escénicas, hasta dar forma a su método INTELSOUL® y al género que denomina Ànima. En esta obra, el propio género también se somete a discusión.

Su planteamiento establece un paralelismo: si aprender a leer y escribir fue una conquista fundamental del siglo XX, aprender a reconocer las emociones debería ocupar un lugar equivalente en el XXI. La actuación ofrece, a su juicio, herramientas para ese aprendizaje, con aplicaciones en la vida cotidiana, la comprensión de la conducta y la resolución de conflictos.

Su trayectoria incluye actividades de investigación, formación y exhibición en espacios vinculados al Teatre Lliure de Barcelona, el Festival de Manizales y la Universidad de Buenos Aires, entre otros. Ha compartido su trabajo en España, Chile, Colombia, Uruguay, Argentina, México y Escocia, y en festivales como Brújula al Sur, en Cali, y Santiago Off, en Chile.

Quince años de «Sí al teatro»

La defensa del teatro como herramienta social tiene otro antecedente en la trayectoria de Obrador: su monólogo de Marte, convertido en emblema del 15M y otros movimientos internacionales. Desde hace quince años se promueve su lectura en más de diecisiete idiomas bajo la reivindicación «Sí al teatro».

Ese vínculo con los movimientos sociales acompaña su propuesta de extender la cultura emocional. Con Nou el llum nou. Actuar Blai Bonet, el dramaturgo vuelve a plantear qué puede aportar la actuación a la ciudadanía: conocer mejor lo que se siente, desarrollar la empatía y afrontar los conflictos buscando el bienestar común.

Gira y versión en inglés

Después del estreno, la producción prevé pasar por Llubí, Lloret de Vistalegre, Son Servera, Ses Salines, Felanitx, Calvià y Selva, entre otros municipios de Mallorca. También tiene previstas funciones en Valencia y Tenerife durante esta temporada.

La compañía trabaja en una versión en inglés, planteada como coproducción, con la mirada puesta en Irlanda y el objetivo de presentarla en Edimburgo en el verano de 2027.

La producción corre a cargo de TShock Cultura Emocional, con dramaturgia y dirección de Jeroni Obrador con textos escénicos de Blai Bonet. El espectáculo está interpretado por Rodo Gener, Queralt Albinyana y Conchi Almeda. Adrià Acker se encargará de la música, Joan Vidal del diseño de iluminación y sonido, y Miquel Àngel Rayó del diseño audiovisual. La administración está a cargo de Francesca Alomar.

El proyecto cuenta con la colaboración del Ajuntament de Santanyí, el Consell de Mallorca y la Fàbrica de Creació Tantarantana, así como con el apoyo de Àtic, y está incluido en el programa oficial del Any Blai Bonet de la Fundació Mallorca Literària. Su estreno absoluto tendrá lugar los días 6 y 7 de noviembre de 2026 en el Teatre Principal de Santanyí, Mallorca.

Jeroni Obrador reúne teatro, neurobiología y actuación en «Nou el llum nou. Actuar Blai Bonet», un espectáculo que muestra cómo se construyen las emociones en escena y plantea qué se sabe de ellas.

Su obra «La guerra de las imágenes», de la que forma parte el monólogo de Marte, se convirtió en emblema del 15M y otros movimientos internacionales. Desde hace quince años, sus lecturas en más de diecisiete idiomas llevan a las redes y a las plazas de todo el mundo la reivindicación «Sí al teatro» y la defensa de la cultura.

Rodo Gener y Queralt Albinyana protagonizan el montaje, que se estrena los días 6 y 7 de noviembre en Santanyí, Mallorca. La producción prevé funciones en otras localidades de la isla, Valencia y Tenerife, y prepara una versión en inglés.

Se sabe que los algoritmos influyen en lo que se ve, se compra y se comparte. ¿Se sabe también reconocer qué ocurre en el cuerpo cuando se siente miedo, rabia o alegría? Esa pregunta está detrás de Nou el llum nou. Actuar Blai Bonet, el nuevo espectáculo del dramaturgo y director Jeroni Obrador, que se estrenará los días 6 y 7 de noviembre en el Teatre Principal de Santanyí, dentro del programa oficial del Any Blai Bonet.

La producción de TShock Cultura Emocional, protagonizada por Rodo Gener y Queralt Albinyana, con la participación de Conchi Almeda, lleva al escenario el trabajo de Obrador sobre actuación y neurobiología de las emociones. Los textos de Blai Bonet sirven de punto de partida para mostrar cómo una emoción modifica el cuerpo del intérprete, su voz y el sentido de lo que dice.

El humor y el conflicto entre los personajes conducen una función en la que el público puede participar desde su butaca o seguir lo que ocurre como observador. La propuesta permite ver parte del trabajo que suele quedar dentro de una sala de ensayo y plantea para qué puede servir fuera de ella.

Obrador, que ha desarrollado esta investigación en distintos países, defiende que conocer las respuestas emocionales es una tarea pendiente del siglo XXI. La expansión de la inteligencia artificial añade urgencia a esa idea: mientras la tecnología gana capacidad para analizar la conducta humana e influir en las decisiones individuales, muchas personas siguen sin comprender cómo funcionan sus propias emociones.

Un ensayo general con asuntos pendientes

Raquel llega a un ensayo general desbordada por la ansiedad después de trabajar el personaje de Elvira Skiud. Tiene un secreto que no sabe si contar y debe encontrarse con Tomàs, su expareja. Él quiere aprovechar la ocasión para explorar con ella y con los espectadores una herramienta de trabajo actoral basada en conocimientos actuales de neurobiología.

Pero el ensayo no sigue el curso previsto. La historia compartida de los personajes se cuela en la demostración y acaba convirtiéndola en una discusión sobre sus vínculos, sus contradicciones y la forma en que gestionan lo que sienten como actores.

Los intérpretes encarnan a otros intérpretes, de modo que el público asiste tanto al conflicto como a las transformaciones físicas y emocionales que lo acompañan. El montaje recorre seis emociones básicas y desemboca en un cierre centrado en la alegría y el bienestar. La música, la voz grabada y las proyecciones forman parte de ese recorrido.

La cultura emocional, una asignatura pendiente

Obrador comenzó esta investigación en 2007. Desde entonces la ha desarrollado en talleres, formación universitaria y experiencias escénicas, hasta dar forma a su método INTELSOUL® y al género que denomina Ànima. En esta obra, el propio género también se somete a discusión.

Su planteamiento establece un paralelismo: si aprender a leer y escribir fue una conquista fundamental del siglo XX, aprender a reconocer las emociones debería ocupar un lugar equivalente en el XXI. La actuación ofrece, a su juicio, herramientas para ese aprendizaje, con aplicaciones en la vida cotidiana, la comprensión de la conducta y la resolución de conflictos.

Su trayectoria incluye actividades de investigación, formación y exhibición en espacios vinculados al Teatre Lliure de Barcelona, el Festival de Manizales y la Universidad de Buenos Aires, entre otros. Ha compartido su trabajo en España, Chile, Colombia, Uruguay, Argentina, México y Escocia, y en festivales como Brújula al Sur, en Cali, y Santiago Off, en Chile.

Quince años de «Sí al teatro»

La defensa del teatro como herramienta social tiene otro antecedente en la trayectoria de Obrador: su monólogo de Marte, convertido en emblema del 15M y otros movimientos internacionales. Desde hace quince años se promueve su lectura en más de diecisiete idiomas bajo la reivindicación «Sí al teatro».

Ese vínculo con los movimientos sociales acompaña su propuesta de extender la cultura emocional. Con Nou el llum nou. Actuar Blai Bonet, el dramaturgo vuelve a plantear qué puede aportar la actuación a la ciudadanía: conocer mejor lo que se siente, desarrollar la empatía y afrontar los conflictos buscando el bienestar común.

Gira y versión en inglés

Después del estreno, la producción prevé pasar por Llubí, Lloret de Vistalegre, Son Servera, Ses Salines, Felanitx, Calvià y Selva, entre otros municipios de Mallorca. También tiene previstas funciones en Valencia y Tenerife durante esta temporada.

La compañía trabaja en una versión en inglés, planteada como coproducción, con la mirada puesta en Irlanda y el objetivo de presentarla en Edimburgo en el verano de 2027.

La producción corre a cargo de TShock Cultura Emocional, con dramaturgia y dirección de Jeroni Obrador con textos escénicos de Blai Bonet. El espectáculo está interpretado por Rodo Gener, Queralt Albinyana y Conchi Almeda. Adrià Acker se encargará de la música, Joan Vidal del diseño de iluminación y sonido, y Miquel Àngel Rayó del diseño audiovisual. La administración está a cargo de Francesca Alomar.

El proyecto cuenta con la colaboración del Ajuntament de Santanyí, el Consell de Mallorca y la Fàbrica de Creació Tantarantana, así como con el apoyo de Àtic, y está incluido en el programa oficial del Any Blai Bonet de la Fundació Mallorca Literària. Su estreno absoluto tendrá lugar los días 6 y 7 de noviembre de 2026 en el Teatre Principal de Santanyí, Mallorca.