La Policía Nacional ha comenzado la mañana de este domingo una operación para proceder al desalojo de migrantes en la barriada de Los Rosales, en Ceuta, donde permanecían instalados desde la entrada masiva registrada a finales de julio. La intervención policial se produce tras la reciente visita del delegado del Gobierno y ante las reiteradas quejas expresadas por los vecinos de la zona.
El dispositivo desplegado, de características similares al utilizado en las actuaciones realizadas en las playas, tiene como objetivo localizar a las personas que se encuentran por las barriadas y deambulando por la ciudad. Asimismo, el operativo contempla el desalojo de las naves ubicadas en la zona de El Tarajal, consideradas el último asentamiento que permanece en la ciudad autónoma.
Traslado al CATE y aumento de las solicitudes de protección internacional
Una vez localizados, los migrantes son trasladados en autobuses hasta el Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE). En estas instalaciones deben decidir si optan por regresar a Marruecos o filiarse para ser acogidos en los centros correspondientes. Hasta el momento, se han formalizado casi 1.200 peticiones de protección internacional.
Por su parte, fuentes de la Policía Nacional han advertido un incremento en las peticiones de asilo por orientación sexual o por ser víctimas de violación entre las personas que permanecen en Ceuta. Frente a los motivos económicos alegados habitualmente, en las últimas semanas los solicitantes argumentan sufrir persecución en su país de origen por pertenecer al colectivo LGTBI o haber sufrido agresiones. Respecto a estos expedientes, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha recordado que la resolución corresponde a la Oficina de Asilo y Refugio y que los solicitantes deben aportar una prueba razonable de las circunstancias determinantes.
La Policía Nacional ha comenzado la mañana de este domingo una operación para proceder al desalojo de migrantes en la barriada de Los Rosales, en Ceuta, donde permanecían instalados desde la entrada masiva registrada a finales de julio. La intervención policial se produce tras la reciente visita del delegado del Gobierno y ante las reiteradas quejas expresadas por los vecinos de la zona.
El dispositivo desplegado, de características similares al utilizado en las actuaciones realizadas en las playas, tiene como objetivo localizar a las personas que se encuentran por las barriadas y deambulando por la ciudad. Asimismo, el operativo contempla el desalojo de las naves ubicadas en la zona de El Tarajal, consideradas el último asentamiento que permanece en la ciudad autónoma.
Traslado al CATE y aumento de las solicitudes de protección internacional
Una vez localizados, los migrantes son trasladados en autobuses hasta el Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE). En estas instalaciones deben decidir si optan por regresar a Marruecos o filiarse para ser acogidos en los centros correspondientes. Hasta el momento, se han formalizado casi 1.200 peticiones de protección internacional.
Por su parte, fuentes de la Policía Nacional han advertido un incremento en las peticiones de asilo por orientación sexual o por ser víctimas de violación entre las personas que permanecen en Ceuta. Frente a los motivos económicos alegados habitualmente, en las últimas semanas los solicitantes argumentan sufrir persecución en su país de origen por pertenecer al colectivo LGTBI o haber sufrido agresiones. Respecto a estos expedientes, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha recordado que la resolución corresponde a la Oficina de Asilo y Refugio y que los solicitantes deben aportar una prueba razonable de las circunstancias determinantes.